jueves, 24 de diciembre de 2009

Artesanos de ilusiones


Como decía ayer, este año el niño Dios ha abusado bastantito del aguante de mi billetera en cuanto a regalos propios. Creo que es una de las épocas en que más me he regalado y quiero creer que es porque lo merezco. Me regalé:
- La entrada para ir a ver a Metallica en zona M (la más linda, la más mejor y rogando no morir aplastada por 5,999 neanthertales eufóricos)
- La entrada para ir a ver a Beyoncé, esa sí en zona vip y sentadita. Quiero babear con total comodidad.
- ¡Una caja de herramientas!, lesbiana de buena cepa, no me sentía digna hasta tener una. Tiene 160 hermosas piezas que posiblemente el 50% no use nunca, pero es MI caja de herramientas y me encanta.
- Ropa linda, me declaro fanática de Pierre Cardin.
- Un títere de mano que es una rana ABSOLUTAMENTE hermosa. Podré jugar a que soy Jim Henson con René.
- Un mandil de cocina simulando una radiografía. Mu lindo.
- Un peluche del diablo!!! por lo general detesto los peluches, pero este era tan simpático que hasta el niño Dios opinó lo mismo y me lo compré.
Y lo más importante, en la feria La21única de Barranco encontré unos artesanos que hacían marionetas. Obviamente, desde que me puse a revisar las fotos que mostraban los artículos en venta en la feria, fue lo que más llamó mi atención. Cuando llegué a su puesto, me detuve a observarlo todo. Tenían unas marionetas grandes de "El gordo y el flaco", una de Pinocho impresionante también, la de Pinocho costaba cien soles y la de la pareja de humoristas, creo ciento cincuenta; nada que pudiese pagar en ese momento considerando todos los gastos previos. Así que me puse a mirar las más chiquitas.
Un mago pequeñito me miraba, todo blanco él con su capa negra y su varita en la mano era muy atractivo como para no quererlo; pero también contaban con una serie de "negritas", muy parecidas a las clásicas imágenes que en los cincuentas creo hacían de los afrodescendientes (hablemos con propiedad) norteamericanos. Esos que salen en la película "Bamboozled"
Me enamoré de una de ellas. Mi negrita tiene un vestidito negro de lunares blancos. El cabello en trenzas y una sonrisa linda. Sus piernitas son unas cuentas redondas. La he probado ya en casa y baila bastante bien. Lo interesante del asunto es que cuando me decidí por ella se la pedí a la señora que atendía el negocio, ella la bajó, era la segunda de derecha a izquierda en una larga fila de marionetas y la sostuvo para mí durante unos minutos:
- Sí, esa es la que quiero.
- Te la estoy mostrando (Con carita de "Te la estoy mostrando para que te enamores de ella")
- La quiero por favor.
- Ya te la envuelvo, un ratito.
Con toda el cariño del mundo tomó a mi negrita, acarició sus cuerdas, le pasó los dedos por el cabello y alisó su vestido, le dijo: "Chau negrita" y pasó a explicarme que ellos mismos hacen las marionetas y les cuesta despedirse. Espero que la mirada que devolví le transmitiera que yo la iba a cuidar y querer mucho, que su negrita llegaba a alguien que ama tanto los juguetes como ella.
Obviamente todo este pasaje me enterneció tanto que la han convertido en mi juguete más preciado de estas navidades.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

martes, 8 de diciembre de 2009

Un poco decepcionada

Lo que se supone que debería ser un día feliz no entiendo como se pudo volver un poco mierdosito. En fin, no viene al caso pensar en las varias situaciones que me pusieron de mal humor. Pensemos en lo que me animará:
1) Contar unos quince días a partir de mañana. Cuando el contrato que tengo del adelanto para el departamento se convierta en el contrato de compra-venta final y el departamento sea mío (bueno, mientras tanto del banco pero a mediano plazo mío). Mudarme, comprar algunas cosas para mi sobrevivencia básica y pensar: Mejor sola que acompañada por gente que ya no siento cercana (tal vez nunca lo fue, que se yo, se que nostalgio pero haré un nudito en mi nostalgia y la guardaré por ahí a la espera que se pierda).
2) Ya que no puedo tener mascota, comprarme un robot que al menos se alegrará de verme porque le pongo pilas.
3) Decorar de la manera más inesperada mi lugar de vivienda. Tengo las ideas, solo falta comprar, imprimir y conseguir el resto.
4) Bajarme todas las recetas que pueda de Internet. Quiero cocinar.
5) Leer todos los libros que me he comprado en esta Feria del Libro.
6) Tomarme solita la foto con mi pipa.
7) ¿Ya dije regalarme el robot?
Y creo que por ahora eso. Que no es poco ¿eh?

sábado, 5 de diciembre de 2009

Los músicos ambulantes



Anoche re-estrenaron "Los músicos ambulantes" en casa Yuyachkani, como saben (y los que no saben dense por enterados) es la última puesta de una serie de presentaciones con varias de las obras clásicas de los Yuyach. Clara llegó tarde a la cita y Regis por poco y no llega. Los tickets en mi bolsillo se impacientaron tanto como yo cuando cabía la posibilidad que nos cierren la sala y se quedara sin ver la obra; pero llegó.
Eran casi las ocho de la noche y el poco público en la puerta, entre las bancas y el comedor me asustaba un poquito. Pensé: "Es "Los músicos"... esto YA debería estar lleno". Y aunque estuvo lleno el teatro muchos llegaron tarde, otros querían entrar con comida (ja!) y el público joven, entusiasta, alguna gringería, gente de mi edad y yo, todos sin imaginar lo que estabamos a punto de ver. Nos acomodamos en nuestros asientos y comenzó a ladrar un perro.
No voy a contarles la obra, porque básicamente escribo esto para decirles: Vayan.
Vayan, porque si tienen hijos, sobrinos o ahijados es vital que los chicos disfruten esa oportunidad que se presenta ahora de conocer la música de nuestras diferentes regiones a través de gente mágica como son los Yuyachkani. Yo debo haber tenido menos de veinte años la primera vez que la ví y me lamento por haberlos descubierto tarde. Dénle la oportunidad a los chicos, estoy segurísima que no lo olvidarán nunca.
Vayan, porque si tienen novia, novio, esposo, esposa, amante, encontrón o encontronazo, es un lindo espacio para compartir algo más. Es morirse de risa, es querer a los personajes, es vernos reflejados en lo que muchos de nosotros, migrantes o hijos de migrantes - como somos la mayoría - hemos vivido o nos han contado.
Vayan, porque aunque adultos, rescatar espacios que nos hacen ver con ojos de chicos las historias vale muchísimo la pena.
Vayan, porque la casa Yuyach sigue tan linda como siempre, ahora el cafetín tiene esperando unos brownies buenazos, sanguchitos por si les provoca algo antes de ver la obra y un café bienhechor a precios escandalosamente cómodos. Incluso venden afiches, bolsos y otros recuerditos.
Vayan, porque en la entrada se pueden apreciar las máscaras que estos artesanos han querido compartir con nosotros.
Vayan, porque aunque todos estamos más grandes, hay más canas en nuestro cabello, somos proporcionalmente más abrazables que hace veinte años (me incluyo totalmente), la dinámica es la misma, los personajes están ahí para nosotros en sus saltos, piruetas y talento.
Vayan, porque musicalmente es un viaje fascinante. La música de entonces ahora.
Vayan.
Vayan.
Vayan y avisen a otros, lleven a sus amigos. Yo lleve a casi toda las personas que quería y se dejaron llevar.
Y todavía me falta una visita más.
Vayan porque son los Yuyach.
En serio, vayan.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Guardando libros

Sábado en la mañana y conversando con madre, nos pareció buena idea - ya que van a pintar su departamento - que me ponga a guardar mis libros.
Trapito en mano, uno a uno van pasando muchos de los libros de mi infancia. Los cuentos que leía desesperadamente en las navidades, aguantando el sueño y el momento de la sorpresa para ver qué es lo que me tocaba ese año. Y pensar que todas las ilusiones de madre apuntaban a la muñeca de turno o al jueguito de cocina que se le antojó ese año para mí; cuando era lo que menos me hacia brillar los ojitos. Yo esperaba los libros.
Recuerdo la estrategia armada en una navidad que extrañamente no me dormí. Además de hacerme sentir culpa por no haberme dormido y precisando que Papa Noel al no poder bajar por estar yo despierta, había dejado mis regalos en el closet de la abuela. Subí corriendo a grandes trancos las escaleras y ahí estaban mis cuentos de clásicos en edición española. Quise leer todo esa noche, me tomó varios días. Ahora mientras los guardaba recordé ese pasaje.
Recuerdo que había un cuento, que habla de la Caja de Pandora, me infundía un terror terrorífico en mi chiquititud. Mostraba monstruos azules y otros bicharrajos que por lo bien dibujados que estaban me paralizaban, pasaron varios años hasta que lo leí completo. Autoburlándome de mi cobardía.
Cuando estaba en el jardín, me recuerdo llevando un libro enorme azul "La lechuza que quiso ver el sol", con dibujos fabulosos y muy envidiados por mis compañeritos. Edición española también. Madre escribió mi nombre en el y recuerdo lo que me gustó entonces y lo que me gusta aun que lo he revisado.
Toda la serie de cuentos rusos que la menor de las hermanas de madre, entonces estudiante de periodismo, influenciada por la politiquería de la época, me compró. Tengo Tolstoi y muchos autores desconocidos, los dibujos también son muy lindos y recuerdo mi fascinación de entonces por los nombres como Vadia, Vladimir, Kolia y demases.
"La casita bonita" sobrevivió bastante bien a las termitas.
Otros no tuvieron tanta suerte, igual se vienen conmigo al departamento que compraré.
Viviré físicamente sola, pero rodeada de mis queridos libros. Tal vez de un pez, al que le leeré mucho.

jueves, 26 de noviembre de 2009

¿No les ha pasado?

¿No les ha pasado que cuando mejor están saliendo las cosas siempre hay algo que descuadra el mundo?, bueno, tanto como descuadra el mundo no, pero si que lo altera un poquito.
Hay situaciones que son capaces de estropearle la fantasía al más pintado.
Que alegre iba María esta mañana sabiendo que la probabilidad de conocer a una de sus fantasías sexuales (modelo, actriz, apetencia de la juventud) es la propietaria del inmueble que estoy por comprar. Venía sonriente y relamiéndome como mosca ante un dulce expuesto y la mañana fue desdibujándose hasta tornarse en todo ese gris que cubrió el cielo de Lima desde tempranas horas de la tarde.
Con decirles que hasta garuó, cuando lo que viene haciendo hace muchos días es un sol espeluznante.
Y, no sé, parece que todo influye.
Hace días que no veo a la morena mía (bueno, no es mía, está en calidad de préstamo temporalmente hasta que se enamore de alguien o viceversa) y la extraño un poco aunque no sea felicidad. Todavía recuerdo a mi ex esposa y llevo muchos días recordando a mi suegro como en flash informativo, de pronto me viene su imágen como en fotografías o postales. Espero que todo ande bien por mi antigua casa.
Tengo cosas pendientes, supongo que cuando salga lo del departamento, al tener donde ensayar con Regi podremos retomar la idea del trabajo que queríamos hacer juntas, ejercicio humorístico vivencial. De sobrevivencia a veces.
(Suspiro) Pucha, este desánimo...
Para eso me voy a escuchar cuentos. La tradición oral, la madre tierra contándonos historias que por un momento me saquen de la tristeza que me ha dejado mi pequeña oficina, en el pequeño distrito donde viviré muy pronto, con mi cariño chiquito, mi cariño grande, mis recuerdos, los niños que ya no veo, la mascota que aún no decido y esa mujer que me hace pensar: "Si te vi no me acuerdo"

jueves, 19 de noviembre de 2009

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Huancayo

Después de casi diez años he vuelto a Huancayo, el último tipo que me hizo pensar en sumarme a la heterosexualidad era de estas tierras. No he podido ver mucho de la ciudad todavía, en un momento saldré a buscar a nuestro contacto aquí y reencontrarme con la ciudad.
Recuerdo lo que me encantó el clima entonces, no hacía mucho frío y un sol agradable alumbraba todo... lo cual tiene cierto sesgo, estaba enamoriscada de ese tipo y así hubiese estado nevando yo hubiese sentido que no había clima mejor.
Ya tengo curiosidad de verlo todo, de andar estas calles, mi intuición me dijo "No tomes taxi, camina Eve", la terminal de Cruz del Sur estaba a dos cuadras del hotel reservado desde Lima. Hotel que ciertamente por cuarenta soles sorprende por lo simpático que es. Si alguna vez viajo en plan hueving con alguna mujer del mal, el destino será Huancayo y este hotel.
Linda época para venir.
Saldré directo a los balcones que le dan nombre al hotel. Haré muchas fotos y sí... también tengo que trabajar.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Champignones

Hay ocasiones en las que el cuerpo toma decisiones sumamente cuestionables. Hasta hace unos años, si alguien me preguntaba hubiera dicho que mi plato favorito es el pollo con champignones que sacaba Maggi creo, o sea, comida de sobre. Yo freía ligeramente el pollo y compraba hermosos y grandes champignones en Metro o Plaza Vea, los adjuntaba al contenido del sobrecito y voilá! era EL PLATO. Recuerdo a Lalo casi dilapidando media olla de tan maravilloso potaje.
Luego Maggi dejó de hacer esa variedad de polvos mágicos y yo viajé y bla bla bla.
De vuelta al país, estando en La Oroya, no se me ocurrió mejor cosa que pedir en un restaurante una suerte de anticuchos que en lugar de corazón de vaca traía champignones (no recuerdo ahora como se le dice a eso, que viene además con trozos de cebolla y qué se yo de cosas incrustadas en el palito). Para hacer breve el cuento, casi me muero.
Los champignones del mal salieron de mi cuerpo y de manera intempestiva-asquerosa durante dos días. El trabajo que yo debía hacer casi se me fue a la mierda por lo mal que me puse. Nunca me atendieron en el Hospital de La Oroya, terminé calmadamente mi testamento y a punta de Gatorade, el alma en vilo y el buen chofer que tenía por el proyecto, sobreviví.
Anoche, en los previos a la reunión culturosa con invitadas especiales y después de haber conseguido unas humildes (por no decirle precarias y mal aspectosas) copias de nuestros juegos favoritos, feliz yo porque desde las primeras reuniones culturosas no había vuelto a jugar ni Pictionary ni Scrabble, es decir, la noche prometía y mucho. No se nos ocurrió mejor cosa que ir a comer Pizza al Domino's del mal.
Una full meat, con pequeños trozos de champignon, olía rico, se veía rico, no era ni mucho ni poco (aunque más tirando a poco), había Coca Cola. La noche seguía sonriendo. Hermana y yo cenamos. Luego de compras a Metro, vinito de ley, agua saborizada para la "peti", snacks naturalones para todas, los juegos por estrenar en una bolsa, "Nerds" para mi muchachito. Todo era perfecto.
Llegaron las que faltaban, sacamos los vinitos, no olvidaron los puchos, guitarra en mano y tocando bajito para que no se den cuenta que no sé tocar guitarra pero que me encanta sacar melodías. Y ocurrió lo que no debía ocurrir.
Una extraña combustión me sacudió el cuerpo, intuí que los champignones no necesitaban estar en mí. Guitarra suavemente en la cama, pararme lo más decentemente posible. Ingreso al baño. Con el espejo de ojo que hay traté de mirarme fijo. En mi frente un espantoso sudor frío.
No voy a entrar en detalles asquerosos, que podría hacerlo, pero no lo haré.
La cuestión resumiendo es que al salir me dolía desde la boca del estómago, la traquea y demás partes involucradas. Necesitaba mi cama y sentirme morir dignamente.
Fue por demás notorio, salí medio temblorosa y sudando como pollo congelado recién expuesto, a la voz de: "Me voy, embárcame", me fuí.
Y me perdí la noche, después de recibir acusaciones de fundamentalista por haber preferido irme con las lesbianas a con mis amigos heteros, que era el plan original. La buena Clara me acompañó hasta el taxi y contra su voluntad me subí a ese Tico maligno.
En realidad el maligno no era el Tico sino el chofer.
Que me lleve de Barranco a Los Olivos por veinte soles me pareció bien, admito que así me hubiera dicho el doble me hubiera subido porque me sentía morir. Fuí muriendo lo más dignamente posible la mitad del camino. En la vía expresa se me ocurrió mirar al señor a través del espejo retrovisor. Oh sorpresa ¡el chofer estaba dormido!
Del susto me sobresenté de lo despatarrada que iba, con todas las ventanas abiertas del taxi para no marearme y continuar labor de devolución en el taxi. No me sentía con fuerzas ni para decirle: "Señor ¡DESPIERTE! ¡NOS MATAMOS!" así que me puse a pensar: "Bueno, esta es la prueba, si sobrevivo a este taxista dormido, sobrevivo y bien por mí".
No lo desperté en ningún momento. Abrí mucho los ojos para tener una buena perspectiva cuando choquemos. Quería ver las luces de otro auto saltándonos encima. Ahora que lo escribo, caigo en cuenta que pudimos matar a alguien y no necesariamente matarnos nosotros. En fin, me sentía tan hecha puré en ese momento que no racionalicé.
Como ven no nos matamos, el auto iba en zig zag y sacudiéndose cada tanto, cada sacudón despertaba a mi buen taxista y abría los ojitos como el oriental más puro. Con un centímetro en cada ojo sobrevivimos. Al llegar a casa le dije: "Señor, descanse por favor, está prácticamente dormido". Me dijo que sí, que lo haría, que un poco más allá se estacionaría y dormiría. Si lo hizo o no, no lo sé. Veré los noticieros por si lo reconozco más tarde.
Luego de repetir lo que me pasó en el departamento de mi amiga, dormí como un bebé toda la noche. Hoy mi prioridad al despertar es hacer todo lo que no había hecho anoche: Cosechar, volver a sembrar, atender a mis peces, servir platos y cocinar otros. Soy adicta a los juegos de facebook ¿y qué?
Lo que sé, es que me perdí a las mujeres que quiero, que esperar que sea fin de semana para pasar más tiempo con ellas se fue al cuerno. No pude estrenar los juegos. Las ví tan poco que esta vez me supo más que otros días a "no es suficiente". La maldición acusadora de Karin acerca de mi fundamentalismo se hizo efectiva a través de unos fucking champignones.

viernes, 6 de noviembre de 2009

La garúa y la nostalgia

El viaje a la oficina diario nunca pudo estar mejor acompañado. Bajo el asiento y la gran luna rota del transporte público, la garúa vino acompañándome todo el trayecto.
Probablemente a cualquier otra persona le hubiese molestado, yo me llevo bien con el tiempo en la ciudad que no entiende de estaciones y se pone a tono con el ánimo de las personas. Y es que en Lima somos nostálgicos, extrañamos los tiempos buenos y si somos felices extrañamos lo malo. Con aquello de Francois y "La felicidad nunca aquí..."tiene lógica.
Sé que extraño y no puedo decirlo.
Y no debo.
Extraño un ancla (según Kioskerman)
Me autocensuro, espero, observo, calculo, extiendo los brazos.
Respiro hondo.
Y la garúa salvadora me da directo en el rostro, el aire no tan frío como en invierno me acaricia simulando las manos de mujer que me espera.
Y cuando llegue ella o llegue yo y nos preguntemos: ¿Dónde estabas y por qué tardaste tanto?, ojalá haya garúa suficiente para que no importe la respuesta y de la mano comencemos nuestro viaje.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Un buen domingo

El fin de semana pasado me lamentaba que ya estaba cerca el domingo y una de las clásicas tristezas dominicales me iba a atacar. Este domingo es diferente.
Después de beber mucho en algún lugar de Miraflores, vuelvo a casa pensando que estaría bueno hacer eso que he evitado hacer durante muchos años por una desmotivación fuertemente posicionada en el tema salud. Ahora tengo ganas de hacerlo, me convencieron.
La larga lista de personas que lo han intentado sin éxito, de alguna manera lo consiguieron a partir de un muchachito que cree soy Natalio Ruiz.
Hay la posibilidad de un viaje. Me llevo a mi muchachito.
Vamos a graficarlo así: Imaginen un ejército de mariposas violeta haciendo figuras en el cielo, es un día bastante iluminado sin ser abrasador, corre una brisita suave y el camino es verde, todo transmite tranquilidad sin ser aburrido. Los árboles se ríen o al menos eso parece cuando las ramas se dan una contra otra. Se siente un río cerca pero gracias al complejo B si hay bicharrajos no me importa. Y debajo del árbol y cerca al río, el buen muchachito va mostrando retazos de su ánimo, de sus afectos y de lo que piensa. Toca convencerlo que nadie es perfecto, pero tiene que recordar que hemos hecho un trato. Y un pacto entre dos caballeros es algo eterno.
Lo único dulce y veloz que tendremos cerca es ver pasar el tiempo y curar heridas comunales, traernos a nuestro lugar en el mundo a las que nos faltan, la hermana mayor, nuestra querida acidita y al pequeño muffin.
Y tratar de ser felices pero con real entusiasmo.
La familia extensiva, la familia que no necesita llevar ni mi sangre ni ninguno de mis apellidos es la familia que yo elijo. Y yo las elegí a ellas.

sábado, 24 de octubre de 2009

Falta poco para que sea domingo

Hay un lugar en el que deberías quedarte dormida y no es aquel que te dará cobijo esta noche.
Hay un espacio inexistente pero haces que exista.
Existe la magia, podemos invocarla, pero el mundo de las certezas es tirano.
Ya no sé ni lo que escribo.
Tampoco quiero averiguarlo.
Tristeza de sábado en la noche.
Fuck! como odio los domingos.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Traje flores

Muerta de cansancio como estoy las ganas de escribir me sacaron de la cama para ingresar a esta dirección y contarte que he visto muchos colores en este viaje, que si bien es cierto el sobre esfuerzo fue mucho para mi vieja osamenta, Ayacucho me hizo bien.
No por el hecho que en la quinta lomita que iba subiendo iba puteando la vocación sociológica sino porque sabía que quería contar lo que he visto y que ahora viene bien contártelo a tí.
En las viviendas tenían chanchitos corriendo como perros.
Las flores amarillas estaban todas vivas saludando en quechua impronunciable. Y eso que el quechua de Ayacucho es el que más me gusta.
El cielo era celeste dibujo de primaria. Muy intenso.
Ayer estuvo muy iluminado todo y a pesar que solo caminaba y hablaba con gente me ensucié como un chico correteando en la chacra.
El olor de las combis en las que me tocó viajar mejor ni te lo cuento.
Me dí cuenta que o yo soy alta o la gente de la zona es muy pequeña. Una de mis encuestadoras pasaba por poco la mitad de mi pecho.
Y lo mejor, lo mejor siempre es volver a casa.
Y que a mis piernas les ha dado por bromearme echándose a temblar o hinchándose tampoco es necesario especificarlo.
Te quería contar que te traje flores que no corté solo por fines ecológicos.

domingo, 18 de octubre de 2009

Sabe Dios si tienes ganas de llamarme...

Estas nostalgias dominicales.
Extraño mi vida de casada. Me gusta saber que es domingo, abrir los ojos y observar a una mujer durmiendo a mi lado y despertando al día, verla desperezarse, besos que se saludan, tenerla abrazada y notar como se me mete en la piel. Alisar su cabello.
No extraño dormir peleada y notar que las espaldas no saben decir "Buenos días".
Extraño la feria del día anterior. El negocio de locos en sábado. A mi suegro renegando y a mi perro y mi gato de fiesta permanente. Extraño las lluvias. Extraño saludar a quienes eran mis vecinos. A los chicos de la tienda de la esquina y a Lito, el dueño del restaurante. A doña Argentina y sus compras mensuales y los descuentos que a ella y solo ella estaban permitidos. A la gringa Rivera que se murió estafando a la cuadra y a la Turca de quién nunca recordaba el nombre y me limitaba a decirle "Doña Turca" bajo su sonrisa cómplice.
A la mamá de la Turca. A Mariela, doña Lucía y Luciano.
A Marissita, ese culo prominente que tenía una mujer muy guapa encima suyo.
A los putos, Alejandro y su madre la Yoli. A Palina.
Extraño su "patita de extraterrestre", Cuquito y sus bailecitos.
Pero yo no era yo.
Yo para esposa no sirvo.
Para desgraciada HDP doy la talla.
Extraño a mi ex esposa y más que a ella extraño sentirme de alguien, pero como soy contradictoria también extrañaba mi libertad.
Y aquí soy libre.
Sola, pero libre.
Lástima que mi ex esposa me odia. Que desea me pudra y sufra todo lo sufrible en la vida.
Y lo desea con tanto ahínco que a veces me temo que lo consigue.
Cuando puse el "Sabe Dios..." de título pensé que iba a escribir sobre la mujer que me tatué en el pecho y terminé escribiendo sobre mi ex esposa.
Que quilombo tengo en la cabeza. Que quilombo.

viernes, 9 de octubre de 2009

Viernes noche, Starbucks. Waiting

Esperando esperando. Algo desarticuladas las mujeres del mal, esperando que sea la hora de ir al cine con mi pequeña hermana. Tres nenas que deben estar por acabar secundaria y seguramente son del Villa María están sentadas a mi lado y tientan mis ganas de pararme y sentarme más allá. Su debate discurre acerca de qué estudiarán al salir del colegio y ser famosas, qué es lo que las hará famosas. Las miro de reojo. No tienen los insumos para ser famosas. No creo que nadie se haya hecho famosa por pronunciar adecuadamente el inglés o sostener diálogos mitad en inglés y mitad en castellano.
Pero que arte para decir "Aaaaggghhhh!!!!", que arte.
Los "O seeeeaaaa" son impresionantes también.
Doble horror!!! una se llama Evelyn, pero que manera de desprestigiarme el nombre.
Una quiere ser ufóloga. Las otras dos pensaron que la ufología es una enfermedad. Contuve la risa.
Si llegan a leer esto me matan con sus pajillas de Starbucks.
¿Por qué hablarán tan acelerado?, ¿qué las apura?
Oh, unos novios unas mesas más allá intercambian regalos. El chico le dio un paquetito pequeño y ella le dió un tremendo coso. Tiene pinta de ser un peluche. Que aaasssscccccooooo. (Debería mudarme de lugar, se me va a pegar esa forma de hablar)
Bueno, el debate de mis vecinitas sigue con donde se quedará a dormir Evelyn. La otra Evelyn claro. Lo mío no es la pedofilia.
"Mañana yo me quedo a dormir en la casa de Mafo", me pregunto, ¿será diminutivo de María Florinda? pobre pituquita, que feo nombre. Tranquilamente buscaría absolver mi duda, pero si les hablo estoy segura que dirán "Agh!", mejor no, mi pobre ego no lo toleraría.
Hay una mesa de geeks más allá, el encuentro de tres laptops y tres hombres que no se hablan entre sí, están concentraditos en sus respectivas laps.
Ja! una de las calabacitas quiere conocer a Hugh Hefner. Cualquiera pensaría que sus expectativas van por conocer a los Jonas Brothers, es sumamente impresionante escucharla decir que no comerá sushi porque "Ya pasó por esa etapa de su vida". Son tres personajes por Dios y la Virgen. Ellas solitas me hicieron la noche.
Se declaran a sus novios en inglés!!! una alecciona a la otra en como caerle al mozuelo de marras.
Oh, una chinita muy linda a las 2. Que rasgos tan lindos.
Pero estas nenas hablan tan alto!!!! me distraen con sus huevadas.
Ya esta por llegar mi hermana mayor, mi hermana en la raza, en la sangre, no biológica pero mucho más importante que eso.
Oh, se van las nenas. Mi cuota de huevadas ya ha sido cubierta para los próximos tres meses.
Igual las echaré de menos.
¡Aguante el Villa María, esa maravillosa fábrica de calabazas!

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Día de la bisexualidad

En principio ni enterada que tal práctica tuviese día propio. Las "hetero con yaya" tenían su propia celebración, mira tú.
A mí me enseñaron en la Escuelita del MHOL, cuando aún no se le llamaba "Escuelita" que las personas "son o no son", eso de ir a medias por la vida no sé... es cierto que el placer físico no necesariamente tiene que ver con tu proyecto de vida. Puedes ser un hombre heterosexual y disfrutar de vez en cuando levantarte a otro tipo y/o viceversa en el caso de las mujeres. ¿Se puede realmente?.
Uno de los pecados capitales que menciona el Manual Básico para Lesbianas Modernas es: "No te enamores de una heterosexual". Sin embargo, si ya estuvo contigo podría asumirse que la mujer en cuestión es bi y no necesariamente hetero. Es muy confuso todo.
Y es porque nosotros mismos somos complejos. Admito que el pensarme bisexual es algo que no debe haber rondado por mi cabeza más allá de una hora en mi vida. No soy bisexual, no comprendo bien a los bisexuales, trisexuales y demás yerbas; pero está bien. Yo no tengo porque saberlo todo ni comprenderlo todo.
Así que, feliz día Bis!!! y como dice mi ex-esposa: "Cada quien puede hacer de su culo un florero".

jueves, 10 de septiembre de 2009

Las mujeres del mal

Haciendo un símil con el buen Baudelaire y sus "Flores del mal", vale la pena reconocer que hay algunas mujeres, de esas que nos hacen sufrir y nos tienen entre la lagrimita y el cansancio de quererlas sin éxito.
Mujeres del mal hay muchas. Incluso "Mujeres del mal" es un proyecto en común con my little and big sista, que no puedo contar porque da pava pero que más vale vayamos poniendo por escrito para que no nos gane la desidia y empecemos a olvidarlo.
Volviendo a esas mujeres. Si bien es cierto, los humanos en general somos bastante complejos, el poder de las palabras o el poder de la imágen, oírlas, verlas, compartir un espacio en común en el caso de little sista o ver un puntito amarillo que indica que ella está conectada, en el mío. Es lo que nos hace tercas y dando batalla para ver si las hacemos reaccionar.
¿Cómo explicarse que con lo buen partido que somos esas mujeres no caigan rendidas en nuestros brazos?, my sista, una mujer muy inteligente, escribe de puta madre, creativa, ingeniosa y ácida como Dios manda. Yo, corazón y cerebro a su disposición.
Quién creería ¿no?

sábado, 29 de agosto de 2009

Mecanismos para sacarse de encima una depresión. La alianza infinita de otra torta y un puto.

De mis consabidas depresiones a causa de las mujeres del mal no hay nada nuevo que contar. Enterarme de los últimos acontecimientos me sumió en la más ridícula y absoluta miseria humana y me hizo marco de cualquier burda novela mexicana.
Lloraba en los micros, camino a casa, sentada, parada y echada. Un par de días así incluyendo la imposibilidad de ir a mi centro de labores el último viernes. En conclusión, estaba asquerosamente deprimida.
Sin embargo, la alianza a la que hace mención el título de esta entrada es que invocados por mí indirectamente en la Feria del Libro, entre Esther Vargas y Beto Ortíz salieron cual fieles escuderos a levantar a la lesbiana caída.
Buscando otra cosa encontré el "No busco novio" de Esther, una compilación de lo publicado en su blog, del que alguna vez he leído algo de lo que se cuelga en Internet pero no lo suficiente para declararme seguidora. Sin embargo, contribuyó en un 50% que ahora esté sentada frente a esta computadora y pueda pasarme más de dos horas sin llorar. Por lo dicho: Gracias Esther! sus recuentos de la vida diaria, de los celos, de la histeria, de sus gatas, me han hecho reír o me han sumido en alguna tristeza pero más llevadera. Tal vez extrañando a mi Danilo y lo asqueroso que es él en comparación a Vodka.
Beto hizo el otro 50%, me firmó el "Por favor, no me beses" en mi año más cholulo en cuanto a escritores se refiere y solo puedo decir que escribe como la puta madre. La puta madre de quién no importa, pero escribe como quiero escribir cuando sea grande (sí, ya sé que ya soy grande pero que cuernos, es mi blog y escribo lo que se me cante).
Conmovedor cuando son relatos sobre el alzheimer de la madre o de lo mucho que la va a extrañar, sus historias sórdidas que no son pocas, con sus puntos de ocasión. Todo lo que le gusta (porque para haber hecho reportajes de esos le debe gustar) sobre los lumpenes más tristemente famosos en los últimos tiempos. Todas sus historias me encantaron; pero me quedo con "La inmortalidad", lugar donde acuña frases célebres o cosas poco conocidas sobre las formas de vida o las formas de muerte de varios escritores famosos.
Sí, entre esos dos demostraron que "con un poco de ayudita de los amigos" se puede sobrevivir a una mujer que ya no me extraña.
(No, no quiero empezar otra vez)
Como iba diciendo...

miércoles, 26 de agosto de 2009

Nostalgia

A veces toca preguntarse por qué las noticias buenas pueden venir cargadas de tanta tristeza. Por un correo electrónico me enteré que la niña que más quiero en el mundo ha ingresado al colegio que su madre y yo comentamos e ilusionamos en su momento como el centro de estudios ideal. Una formación humanista, socialmente tolerante y culturosa la espera. Será perfecto. Ella es muy sensible e inteligente, aprovechará todo y la formarán como la hija que cualquier persona dedicada a las ciencias sociales quisiera tener.
Esa mujer, luego de una serie de decisiones difíciles laboralmente hablando ahora está bien posicionada y con un futuro ideal, un buen trabajo, un sueldo más que decente y demás cosas que profesionalmente la llenan y cubren sus expectativas. Aunque siempre quiere más, lo que es bueno también.
¿Y por qué estoy tan triste?
Ensayo que es porque no pude abrazar a mi niña cuando la noticia, porque leí la página web del colegio de cabo a rabo varias veces y me enamoré de lo que proponen, porque me hacía ilusión que la acepten; porque esa mujer ya no tendrá más preocupaciones por lo laboral o por el orden en su vida, aunque siempre quise ser parte de todo lo bueno y malo que le pase, porque la idea era que rememos juntas (obvio, mi idea, no la de ella).
Que no se malinterprete. Estoy feliz que a las dos les pasen cosas buenas. Lo merecen.
¿Por qué mi ánimo no opina lo mismo?
Tengo serias dudas si estoy llorando de felicidad o de pura nostalgia.

viernes, 21 de agosto de 2009

Liniers en Ksa Tomada

El día 15 de agosto en el distrito de San Isidro, la librería Ksa Tomada albergó a todos los fanáticos de Liniers que conseguimos la firma de nuestros libros.
Un grande Ricardo, se quedó hasta las 16:30 firmando libros cuando solo tenía programado dos horas y en la noche tenía concierto con Johansen. En las fotos de los amigos que llegaron tarde se le ve cansadito y demás pero no dejó de firmar hasta que se fue el último. Gestos como ése hacen que aquí en Perú lo querramos infinitamente los que ya lo queríamos.

domingo, 16 de agosto de 2009

Liniers+Kevin Johansen


Todavía no reacciono de la felicidad. En Ksa Tomada firmó mi "Macanudo Universal" y un "Macanudo 1" para la poeta. Clara Lía nos filmó a Regina y a mí y se filmó ella misma. Espero que a Lini le gusten los libros: "Reo de nocturnidad" para él y "Goig" para Matilda.

El concierto un lujo. Me reí las dos horas. Si cada uno por separado son adorables, los dos juntos fue un plato.
Si pues, la felicidad no necesita mayores detalles. Realmente quiero más a este hombre que a mis últimas novias.

domingo, 9 de agosto de 2009

La española

A pocas horas de irme de Puno, leo el blog de Regina, reviso las tiras de Liniers las que tenía un día sin revisar y me provocó escribir alguito. Breve repaso mental: "Que será bueno escribir... que será bueno escribir..." y la imágen de una rubia preciosa, madrileña, piel lo suficientemente linda para no ser transparente (esa blancura mal cocinada de los europeos) y su elocuencia feroz me dan motivos para escribir sobre ella.
Además de todas las horas pasadas en Ormeño, con tres horas de retraso para tomar el bus de Arequipa a Puno y el mal humor que me causaba mi precaria conexión a internet, más esa mujer con frase tan letales como "Hablaremos cuando se de", frase que los impacientes no entendemos; tenía todo enrevesado y andaba de muy mal talante. Muchos españoles camino a Cusco, que era el destino final de ese bus. En fin, salvo tres señoras españolas que andaban rajando de todo, opté por no mirar a la gente y ser una buena geek limitando mi atención a mi mini note.
Algo tan inevitable como un español de casi dos metros tenía que verlo, pasaron tres muy cerca de donde yo estaba pero salvo el gigante que por un momentito cubrió la entrada de la luz no miré más. Ahora me arrepiento porque en ese grupo iba ella.
Subí al busete que menos mal tenía asientos super cómodos, observaba a la gente confundida porque sus boletos no correspondían a las butacas ofrecidas, habían vendido boletos con butacas que no existían, era otro modelo de bus; pequeño caos, yo por eso subo primero a todo, al avión, al bus o a la combi. Trato de tomar el mejor lugar y que no me jodan. Los españolitos subieron casi de último, cuando todo el merecochete estaba armado. Ya la gente había tomado posición y ellos que esperaban viajar juntos se tuvieron que sentar super separados, en lo que quedaba.
Para mi favor.
Ella tenía una butaca individual al frente de la mía, agradezco al extra rubicundo niño que me tocó de compañero de viaje que se adueñara del que en principio era mi lugar original, al lado de la ventana. Una porque ahí daba todo el sol y dos, porque tuve a la guapa española tan cerca tan cerca, que me recordó el cuentito ese de Gabo en "Los cuentos peregrinos" donde narra tal vez su propia historia con una mujer, linda hasta la exageración, compañera de viaje en un vuelo y duermen tan juntos como en una noche de bodas.
Caso similar ocurrió. Ella hablaba y bromeaba a los compañeros. Sacó una laptop y una super cámara fotográfica. Preguntaba cosas en términos técnicos inentendibles sobre las características de las fotos a Aitor (¿Hay nombre más español que ese?) uno de los dos tipos que venía con ella, el otro era el gigante de dos metros que luego supe se llamaba Dani. Renegaba porque no conseguía nada y guardó la tecnología. Una mujer que sabe tanto y maneja tecnología así, tiene lo suficiente para parecerme linda.
Hablaban de la altura, bromeaban mucho, el bus llevaba una media hora de viaje y dice:
Eva (se llama Eva): Aitor... Aitor tío... mira esas montañas de allá... ¡que mires tío!
Aitor: Que pasa...
Eva: Que se me están moviendo ¡que se me están moviendo así! (ademán de plano en 3D rotando con sus manitas), ¿a tí no se te mueven?
Aitor: Pues no.
Eva: A mí se me están moviendo.
Aitor: Pues debe ser que te está afectando la altura tía.
Eva: Si no siento nada, sólo se me están moviendo esas montañas (continuó haciendo el gestito de las manos un rato más)
Yo estaba partida de risa al otro lado, visualmente solo sonreía, interiormente estaba a carcajada limpia. Como explicarle que Aitor tenía razón, además se le veía tan encantadora que no daban ganas de contarle la verdad. Antes de bajarse del bus, Aitor narró el incidente al gigante y se les dio por preguntarle si había visto llamas rosas volando.
La rubia preciosa, durmió buena parte del camino y me limité a observarla. Se veía hermosa hasta durmiendo.
Al llegar, cancherísima ella, pretendía bajar del bus solo con un polito delgado manga larga ¡en Puno y ya de noche!, todas mis timideces se fueron al cuerno, lo que quise hacer todo el camino tuve que harcerlo ipso pucho. No, no le dije lo linda que era. Le dije que se abrigase bien, que si podía abrigarse la cabeza mejor, que lleguen a su hotel tomen un mate de coca y descansen por lo menos una hora antes de ponerse a hacer algo y huí. Ella y Aitor tenían muchas preguntas más que contesté desde el final del pasillo. Entonces, me volví hasta su asiento y me le acerqué para decirle bajito que sí, que fue el soroche el que hacía que se le muevan así las montañas (e hice el mismo gestito que ella con las manos)
Me dió la sonrisa más tierna del mundo.
Retomé huída. Bajo los agradecimientos de Aitor y un gracias bajito de ella porque con la sonrisa que tenía no le salió uno más grande.

lunes, 20 de julio de 2009

La felicidad, viene Lini con Johansen















Mi hermano acaba de darme una de las mejores noticias del año - ya Regina me dio una buena contándome que venía Quino - resulta que el 15 de agosto se presentan el querido y nunca bien ponderado Ricardo Siri "Liniers" y Kevin Johansen en el auditorio del Santa Ursula. Acabo de despedirme de esa mujer del mal, tristísima porque por lo menos en una semana no la voy a volver a ver. Y sin embargo solté la carcajada tonta y feliz de los locos cuando leía el mensaje que dejó mi hermanito.

Es tan tan buena noticia que es un buen trozo en la suma de pequeñas felicidades que tiene la vida.

Uffff!!!

Todavía no me lo creo. Programaré mi vida en Datum, coordinaciones para no estar de viaje esos días, trabajar duro para todo lo que tengo pendiente. Si Dios y Urpi quieren el 23 iré a ver al adorable Quino en la feria del libro, el 29 de julio a Gianmarco en La Estación con mi chica, el 15 de agosto a Lini y Kevin... ¡wow! pinta linda mi agenda.

jueves, 16 de julio de 2009

Nunca una dama pero tampoco un caballero

Desde que asumí mi lesbianismo militante, bastante más tarde de lo que debería, decidí nunca ocultarme y mostrarme al mundo tal cual soy, sin remedos, ni calco ni copia. Ser yo.
Y yo era, además de una gordita buena gente, una tipa que gustaba de las prendas de vestir masculinas, el calzado cómodo (o sea, el masculino too) y obviamente, tengo los gestos, los rasgos y todo todo, como para que no se necesite ser adivino y concluír con solo echarme un vistazo que soy una poderosa TORTA.
En fin, ha sido así durante muchos años y no es algo que vaya a cambiar precisamente ahora.
Sin embargo, conciente que pertenezco al género femenino y orgullosa además de ello, me JODE (así, con mayúsculas) me JODE que me tomen por un tipo. Mi único amigo y mis pocos referentes cercanos varones a veces lo olvidan. Como José María que de vez en cuando y a manera de juego me mete un lapo, o sea, una palmada en la espalda o me empuja o qué se yo, confundiéndome con un tipo cualquiera. Alzo voz de protesta y recuerda que ser lesbiana no significa ser un tipo, que en el fondo sigo siendo una "mujercita". Es un poco troglodita mi querido amigo, la sensibilidad no es su fuerte y sólo utilizo términos como para que se entienda el pensamiento Jose.
A veces Rolando me llama "Brotha" en lugar de "Sista", a él todavía se lo permito porque lo adoro.
Renzito, gay convicto y confeso, me trata como si fuera un tipo a veces, también a él se lo permito porque es mi pata y lo quiero un huevo y la mitad del otro... de los suyos claro.
Pero: Un miserere mozo del Norkys de Trujillo no puede venir alegremente a decirme: "Disculpe la demora caballero". No, no lo puedo permitir; pero la reputadesumadreyla...desuhermana a éste pedazo de mequetrefe que me viene a decir "Caballero", "caballero" a mí!!!!!
Si las miradas fulminasen se hubiese ido la luz por algunas horas en Trujillo del corto circuíto que iba a ocasionar un Norkys incendiado. Casi lo mato, tendrán que pasarle huevo al tipo.
Obviamente es una forma de discriminación, pero ya le iba a dar yo un crimen de odio pero hacia un hetero por tamaña confusión.
Respiro hondo, me tranquilizo. Le conté a mi chica el hecho y se indignó conmigo.
Aunque ella, como yo, opina que las camisas me quedan lindo.
Y eso que hoy andaba de sport... el horror.
Definitivamente ya no haré nada por comprarme un Ermenegildo Zegna, terminarán diciéndome: "Disculpe gentleman"

domingo, 7 de junio de 2009

Ganó el "quiero"

Sabios acuerdos se han hecho para transgredirlos. Mañana es mi cumpleaños y pasaré parte del día con ella.

martes, 2 de junio de 2009

El "quiero" y el "debo"

Si la felicidad vino en tres sorbos, de un solo trago desapareció. Sí, soy conciente que la maldición de mi ex esposa realmente me alcanza, parece que no hay nadie para mí después de todo.
Quiero, una mujer que se muera de ganas de verme, se derrita cuando la toque, una mujer que me espere y camine de mi mano.
Quiero, despertar rodeada de sus niños.
Quiero, recibir sus llamadas, llamarla "amor" y verla dormirse en mis brazos. Abrazarla cuando sea y cuando no sea necesario, saber que dormiré mal porque ando atenta a cuando sueña y habla. Sólo yo se como hacer para que duerma tranquila y no se despierte con sus propios ronquidos.
Quiero, cuidarla y que me cuide, quererla y que me quiera.
Y sin embargo...
Debo, debo dejar la puerta abierta para que pase la racionalidad que tanto invocó y que finalmente me llevó a pensar: "No eres para ella, no te elegirá a tí, nada cuelga entre tus piernas que es su requerimiento final... es mejor emprender retirada"
Entre lo que quiero y lo que debo, ganó el deber.
Le deseo felicidad, deseo que la quieran tanto que sea el eje de la vida de alguien, deseo sus sonrisas, tranquilidad para ella, estabilidad de todo tipo. Me tomó mucho tiempo olvidarla cuando éramos jóvenes, no sé cuanto me tome ahora; pero espero que un tipo que realmente la merezca sea quien acompañe su camino.
El muy afortunado hijo de puta...

domingo, 31 de mayo de 2009

Felicidad en tres sorbos

La tarde de ayer sábado ha sido una de las más gloriosas en el mejor sentido bìblico, que me haya tocado vivir. Para los que me conocen y para los que no mucho, es sabido que siempre he querido tener hijitos. Sentirme parte de una familia, cambiar pañales (incluyendo botarlos hasta el tacho más cercano y por el que tuve que averiguar ubicación para gracia del vigilante que me veía pasearme con mi cara de asquito con el pupú de (...) envuelto en un envase de Huggies), jugar a que soy la mamá que atiende a la hija, que la hija dada mi torpeza para con la estabilidad de las cosas se diera cuenta que no soy muy ùtil con esos juegos, si tenìa que sacar algo de la refri de juguete fàcil caìan diez utensilios tamaño uña del espacio en el que recreamos "la cocinita". Fue muy divertido.
Hasta ayudé a preparar biberones, cuidar que (...) no se caiga de la cama con (...) subida en mi espalda. Tomar algunas fotografìas, jugar con (...) al "golpeo tu mano yo primero y de ahì la golpeas tú". Hacer caminar a uno por uno y jugar a las chapadas o a que no nos cruzábamos en el camino. Cenar hasta dos veces, compartir un pollo a la brasa cortando trozos pequeños y... y... todo todito fue muy bueno.
Felicidad total y absoluta, ganas de que esas escenas vividas se repitan muchas muchas veces. Las dos horas casi de camino de vuelta a casa me las pasé en un sueño profundo y con la misma sonrisa que no se me borra hasta ahora (varias horas después) de los labios.

viernes, 15 de mayo de 2009

Bicho de costa

¿Qué hace una prima hermana de una gaviota sobrevolando un colegio en Puno?, es idéntica a un ave marina, salvo que tiene la carita negra. Probablemente si le pregunto hará la repregunta y hoy no tengas ganas de responder.
¿Cómo le explico a la gaviota que quién paga mi sueldo no le interesa si vivo si muero sino lo importante es que llegue a mis metas?, ¿cómo le explico que me cago en su mierda de números que más importante es mi vida y la vida de cada uno de los miembros de mi equipo?, ¿cómo proceso este mal humor y estas ganas de reventar los vidrios, uno a uno, del edificio de Arona?, los chicos procesan el miedo que tuvimos todos esta mañana cuando estuvimos a punto de matarnos en una carretera y de terminar por lo menos con 45 vidas más, jugando un partido de fúlbito. Yo solo tengo ganas de escribir y de partirle la cara a esa gerente de mierda que considera un proyecto institucional más importante que la vida de nueve personas.
Como la prima de la gaviota yo también soy un bicho de costa que eligió trabajar en esto, he pasado buena parte de mi vida adulta viajando, viajando por trabajo el 95% de las veces. Sin embargo, éste no es mi hábitat natural; el mío tampoco lo es gaviota, yo tampoco sé que hago aquí si a los putos telejódicos sólo les importa la cifra de beneficiarios al final.
Afortunadamente a quién respondo (la ONG) sí le interesamos. Afortunadamente, nos cagamos todos en lo que “los que pagan” quieran porque haremos lo que consideremos seguro para nosotros.
El simple hecho de leer ese correo institucional con tan poco criterio para decir: “Cuídense”, me ha echado a perder el día. No tengo hambre que desde ya es el peor signo que puedo tener.
Vuelvo a Lima y vuelvo a Claro, puta Telefónica.
Para mí todo es simbolismo, he tirado a la mierda uno de los regalos que me hicieron y colgaba de mi celular, he regalado mi chaleco con su logo, al que le tenía tanto cariño porque me acompañaba desde Cusco y el cariño que aprendí a tenerles a ellos, obsequiaré cada una de las cosas que me han dado. No quiero saber nada, lo considero un divorcio.
Y mencionan “mis metas” cuando nunca he fallado sino he sobrepasado mis metas. No tienen una fucking queja de mi trabajo y sin embargo no estiman nuestra seguridad. FUCK!!!!!!
Escuchar a la mujer que quiero me calmaría, pero ¿saben qué?, en este pueblo no hay señal de Movistar, sólo entra Claro.
Fuck you Movistar!!!!!
Fuck you miserable firmante del correo institucional cagón!!!!!
Larga vida a Claro y pronta quiebra al gigante de las comunicaciones que llega a menos lugares y con la peor señal posible.
¿Lo quieren más Claro?
VETE A LA MIERDA TELEFÓNICA!!!!!

domingo, 10 de mayo de 2009

El mito del eterno retorno

Siempre me he llevado mal con la crítica, desde la crítica por criticar hasta la crítica constructiva. Claro, debería vivir en una ostra si es que no me gusta ser criticada; pero ni la ostra ni la ostia. En general no me gusta que mis errores se vean.
Escribo para mi... (ella) y resulta que me repito. No es que no le guste lo que escribo o no es que me lo diga en ese tono; pero no le llego a creer en todo; creo que se aburre y le parezco poco original.
Creo que es cierto.
La adoro, pero intuyo que no le gusta lo que escribo.
Y es que el tema del tiempo no me deja escribir de otra cosa.
Lo intentaré.
Ya les cuento como me fue con aquello.

sábado, 2 de mayo de 2009

Matrimonio a la Juliaqueña

Gracias al bus me ha tocado ver realidades muy diferentes a las urbanas, las únicas a las que he estado acostumbrada toda mi vida. Sin embargo, de todo lo visto lo que más sorpresa me ha causado son los matrimonios observados en Juliaca - Puno. No tendrían nada de extraordinarios si no fuera porque al menos las mujeres visten de pollera formal, en sobrios marrones intoxicación, verdes intensos, rosados fosforecentes y todos andan con gesto de cualquier cosa menos de felicidad.
Nota aparte merecen los mariachis, todos los matrimonios tienen atrás a cerca de diez mariachis para darle más (¿más?) colorido aún al evento. Con el calor que hace en esta época en Puno, la condición de cebolla de cada uno de los asistentes hace casi admirable el hecho que participen tan estoicamente. Ahora entiendo el poco entusiasmo, demasiado calor para andar tan vestidos.
Y eso, que los rostros casi compungidos de los matrimoniantes, es de sorpresa total. ¿Qué no se suponía que es el día más feliz en la vida de una mujer?, pues todas las "Novias" iban con cara de culo. Inexplicable.
Será que el amor en Juliaca cuesta más hasta para sonreír.
Me alegro que mi chica sea de Lima. Y yo también :)

miércoles, 29 de abril de 2009

Días de paz

Y días de cambios. He tomado decisiones serias, vuelvo a mi casa después de mucho tiempo y de intermitentes visitas. El primer día de junio inicio labores en Datum again en una función que se me encantará, la auditora que llevo dentro está saltando en una patita.
Dejo mi bus pero le dejo en buenas manos. En las mejores manos que podría quedar. Las capacidades del equipo que quedará a cargo son increíbles, estoy muy confiada que el trabajo saldrá de diez.
Entre mis funciones en este mi último bus, he sumado el de nana de Camila, hija de Julio el coordinador Tacticiano. Una nena de tres años que me tiene babeando hasta que pueda llegar a los niños que me esperan. Me encanta charlar con ella, jugar y compartir. La madre que llevo dentro también esta feliz.
Por fin podré bautizar a mi ahijada, mi pequeña Luciana para que no tengamos que esperar que se case y hacer una sola fiesta. Tanta paciencia de las comadres por fin encontrará su momento de realización.
Charlamos a diario, espero pasemos los últimos días del bus juntas, tenemos que planificar varias cosas, pasos que dar, decisiones que tomar, agenda que terminar. Como dice mi querida Regis: "Que aburridos los amores burgueses". El nuestro es un amor que viene con todo y doy fé que es cualquier cosa menos aburrido.

viernes, 24 de abril de 2009

Las cosas simples

No tengo la más puta idea de por qué las cosas siempre tienen que ser tan complicadas.
No entiendo.
No entiendo y me da bronca.
No caigo en cuenta que vivir una vida común es tan fácil como sacarse la Tinka.
No pido mucho!!!
Y no, no sé como hace el resto.
Mierda!!!!

martes, 21 de abril de 2009

:)

Al verla cambio el mundo.
Está más linda, tiene la mirada de la chica que me desarmaba entonces y lo consigue, con todo éxito, también hoy en día.
La diferencia es que ahora yo también la "desarmo" a ella.
Sin dar detalles, es lo soñado y más.
Me tranquilizó sólo de verla y a la hora del abrazo ya estaba perdida.
Y me quiere, me quiere sinceramente.
Y me trajo unos obsequios que ya estoy usando. Amo el cuaderno que me dio, mi monederito, tengo uno de sus textos de trabajo que leo detenidamente y con admiración. El alma de ilusiones ha sido el mejor regalo.
Trajo su cariño, lo sumamos al mío y nos quedó una combinación perfecta.
Nada, sale el sol en Lima y mi solcito interno está en un permanente mediodía. Amo a esta mujer.

lunes, 20 de abril de 2009

Autor intelectual

Sincérate, yo te caigo mal.
¿Fue algo que hice o algo que haré?, ¿qué te pasa conmigo?, porque esa bronca, esa mala vibra, este andar casi permanentemente empinchado. Que yo recuerde o sea consciente nunca hice nada tan malo o tan puto que mereciera tu bronca.
Somos millones y, ¿cómo te las arreglas para fastidiarme justo a mí?
Hasta aquí siento tu mala leche conmigo. A ver, tienta a hacerte corpóreo y te muelo a patadas. Te juro por ti que te reviento la madre si te tengo delante. No puedes ser tan antipático, tan hijo de puta.
Justo ésa carretera, justo las llantas de ése colectivo. No otro, ése.
Estoy frente a un espejo, me veo el rostro, los gestos, estoy tan fastidiada contigo, conmigo, con todo, con todos… la puta que te parió!!!!
Ni se te ocurra hacerme subir, te escupo apenas te vea. El de abajo encontró aliada perfecta, despotricaremos de ti hasta que se te caigan las orejas y se te pudran.
Lo siento, estoy emputadísima, embroncada. No me preguntes como estoy, creo que es evidente, Atrévete a abrir la boca y mi puño cerrado golpeará tan fuerte que aunque no existas, haré que sientas un dolor físico tan insoportable, que querrás ser Dios.

sábado, 18 de abril de 2009

Viajando

Esta noche salgo de Puno, estoy tiradota trabajando en la cama con Toshi en unos cuadros comparativos para el bus. Y sin embargo, pienso que en unas horas inicio el viaje de retorno que me llevará a ella. Estas mini-vacaciones me vienen bien. He vivido muy estresada estas últimas semanas y desde que ella llegó la cosa ha mejorado mucho; pero mejorará más cuando nos tengamos cerca.
Mañana a la tarde, nuevo viaje que de Lima me llevará a esa ciudad que hace tantos años no visito y que permitirá nuestro encuentro. El lugar propicio, ir por ella y por fin, por fin, después de semanas de reencontradas, compartir el mismo espacio físico luego de tanta ausencia abrazarla como Dios manda y en el caso de dos mujeres, la iglesia prohibe.

martes, 14 de abril de 2009

Para estar con ella

Ya lo sé, ya lo sé, estoy algo loca. La cuestión es que haré un viaje relámpago atravesando ciudades, gentes, ordenando cronogramas, desarreglándolos, haciendo consultas, coordinando y todo, todo, por estar con ella. No es posible que me espere hasta finales de mayo para verla, necesito (y ella también lo necesita) que nos veamos lo más pronto posible.
Es de locos el viaje, lo sé.
Aprovecharé en coordinar algunas cosas que necesito coordinar en Lima, ojalá ver a las otras comadres y sobre todo darle un vistazo a mi ahijada.
Pero seamos realistas, básicamente quiero estar con ella. Nos estamos organizando, planificando y llegando a arreglos.
Pronto, muy pronto, la tendré conmigo. Y ¡ay! ¡ay!, reinventaremos el amor, buscaremos esas palabras nuevas de las que estuvimos hablando y nada, esperamos que todo salga bien. Ambas tenemos ganas que así sea. Y todo, para estar con ella. Que increíble.

domingo, 12 de abril de 2009

Planes

Tenemos planes, el próximo fin de semana nos vamos a ver, después de tanto tiempo nos reconoceremos, volveré a enamorarme de sus gestos (que ya lo estoy), desarmarme con su voz y ponerme toda nerviosa cuando la tenga cerca. La diferencia es que no creo ser la única nerviosa esta vez.
El sol sale en Yunguyo, la vida sonríe, el trabajo va bien, la mujer a la que estoy adorando está más linda que cuando la conocí (sí, más era posible) y lo más increíble, ahora sé que me quiere.

viernes, 10 de abril de 2009

Hombres sensibles


No me puedo quejar, en mi equipo hay una manga de… hombres sensibles. El caso es que esa sensibilidad para el esquema machista cusqueño, no sé si será efectivamente sensibilidad o indicios alarmantes de mariconería.
Conste que siendo lesbiana todo me viene bien, es decir, si estuviesen saliendo del closet no tendría ningún drama y hasta les diría “Welcome” paradita en la puerta y con “A quién le importa” de fondo; pero no es el caso.
Caso 1 – Coty: Empecemos desde el principio, la primera influencia fue Coty, el supervisor por parte de los Tacticianos (encargados de todo lo del Bus), que por decirlo elegantemente era muy ambivalente en su sexualidad. Mariconeaba como el mejor y repetía todos los gestos y ademanes de las más mujeres de mi comunidad. Me hacía sentir un gentleman a veces aún siendo la única del género femenino del grupo. Convengamos que modosita no soy, pero él lo era y perfectamente.
Caso 2 – Lázaro: Tras la partida de Coty, el equipo no se pudo quedar tranquilo. Lázaro, perfectamente comprometido con su mujer y un anexo, con una hijita más, el día que encontró un ganchito en el Bus fue su perdición. Delante de estos ojitos que se han de comer la tierra, se lo puso y empezó a asear las pcs ¡hecho una Blanca Nieves cualquiera!. Acto seguido y pasados los minutos seguía con el ganchito puesto (un gancho verde que jamás olvidaré) y salió revoleando su baldecito a por agua. Solo faltaban los pajaritos y demás personajes Disney respondiendo a su canto y ayudándole en las tareas de limpieza. Paro de contar hasta aquí, porque tuvo otros muchos episodios, pero no vaya a ser que su esposita encuentre este blog y sonamos.
Caso 3 – Valerio: El caso de “Quiero ser…” otrora conocido como Valerio es particularmente interesante. Primero explicar el apelativo, cuenta Coty que en una de las muchas noches de borrachera, de pronto Valerio empezó a correr por la calle gritando “Quiero ser gay!” detenido únicamente por su esposa. La credibilidad del cuento está en cuestión, pero tras muchas veces contado y jamás negado da paso a la duda. La cuestión es que “Quiero ser…” o Valerio, nos ha dado infinitas muestras de su sensibilidad. Desde hace un tiempo se le ha dado por recoger flores y ponerlas en el bus o en cualquier otro lugar. A veces me pregunto si su empresa de seguridad en lugar de llamarse "Los Halcones" debería llamarse "Las gaviotas". De hecho, la fotografía adjunta es una muestra de lo sensible que había resultado Valery, perdón, Valerio.
Caso 4 – Lizardo: Una noche encuentro a Lizardo en crisis, extrañada y preocupada le pregunto qué origina tamaño desconcierto. Me responde muy suelto de huesos que su osito de peluche lo dejó en el hotel de Puno. La forma como abrí los ojos le debe haber llamado la atención mientras me describía al bicho de peluche en cuestión. Sin comentarios.
Caso 5 – El chino: Ayer le regaló una flor a Lizardo. Sin palabras too.
Como ven, no sé si estar agradecida (que en principio si) o admirada por lo open que se están poniendo los hombres en estos tiempos.

jueves, 9 de abril de 2009

Nuestros caminos

Son más de doce años de haber seguido los mismos y distintos caminos, ciudades, gente, familia. Cada una tomó un camino después que nos despedimos una noche en Miraflores, yo no sabiendo qué hacer con el afecto que me quedaba en los bolsillos, en el bolso, entre los cuadernos y que ella no estaba lista para recibir aún. Mi andar me llevó a muchos lugares, con otras personas a las que quise mucho y sin embargo no eran las indicadas. No eran tú, ahora lo entiendo.
Como parte de todos los recuerdos estuviste siempre, ¿cómo olvidar a la primera mujer que le has dicho “Me gustas”?, con la puerta del closet aún entreabierta después de reciente salida. Con todos los cuestionamientos a cuestas, con los temores y la valentía que me significó mirarte y decírte que quería pasar mi tiempo contigo.
Tus caminos te llevaron a convertirte en más gente a quiénes querer, tu rostro en el rostro de locos bajitos. Con tanto para compartir ahora y las historias que tenemos por contarnos. Poco a poco, cuando te acompaño telefónicamente en el camino a la oficina o de vuelta a casa, nuestros años van ordenándose y los presentamos como en diapositivas, quiero saber qué fue de ti y te pongo al día de lo que hice con mi vida.
- La última vez que te vi tenías que codificar unas encuestas.
- Ahora las estoy digitando. Sí, sigo con las encuestas.
Pareciera que no he cambiado al menos en mis actividades. Ella sí hizo mucho, creció no solo profesionalmente, hecho del cual estoy muy orgullosa, porque estoy redomadamente enamorada de una mujer brillante. Yo también tengo algunos logros, también crecí.
El caso es que estamos planeando enfrentar con creatividad, paciencia y buen humor nuestra historia, que tantos años después vuelve a escribirse. Junto con el cariño, desempolvamos y rescatamos aquello que en esos años me llevó a quererla sin éxito y que ahora, por misterios de la naturaleza y los largos y enrevesados caminos que tiene la vida, me devuelven a ella.
Y así, para quienes me conocen y saben que la carencia de imaginación no es mi fuerte, ni con toda la imaginación del mundo hubiese podido imaginar que ella, precisamente ella, aparecería otra vez en mi historia, abriría las ventanas, sacudiría la capita de polvo que se me había hecho en el afecto, invitaría amablemente – es una de las personas más amables que conozco – a la tristeza que me gobernaba últimamente, a salir por la puerta. Su voz como cuando éramos más jóvenes, me desarma. Su ternura no tuve oportunidad de conocerla entonces y ahora me la ha presentado y se dedica a hacerme pequeños regalos todos los días. Me cuida, me llama “Amor”, me entusiasma, motiva, nos contagiamos de nuevos proyectos, que puedo decir… lo único que se me ocurre es: “¿Así que esto era realmente la felicidad?, que tal, soy Evelyn. Mucho gusto”.

domingo, 5 de abril de 2009

Encontré a mi propia Teresita


La ternura

Hay felicidades anónimas, de las que no se puede dar mayores datos porque le meteríamos en problemas. Tengo que hablar con alguien, tengo que aclarar cosas, tengo que esperar. Y sin embargo no sé como hacerlo. El corazón se me sale del pecho, me emociono, estoy en un estado permanente de sonrisa inalterable. Quisiera dar más detalles, todos los detalles del mundo pero no debo.
Sólo me reafirmo en una cosa, la felicidad tiene forma, brillantez, voz y... es una hermosa mujer.

viernes, 3 de abril de 2009

Buen humor

Me sorprendo de mí misma. Es extraño que mi buen humor sea tan sostenible en el tiempo, casi todo un misterio; pero es una sensación agradable, como oler café temprano domingo a la mañana, como descubrir que un libro es bueno cuando quedas atrapada y no puedes parar hasta terminarlo, como leer el "Toda Mafalda" en una noche. La felicidad siempre tiene forma de mujer.
Seguro que en unos días me caigo de la nube, no sería raro; pero mientras dure la felicidad hay que saborearla.
Aunque insisto, me siento tan rara... que este post es cortito comparado a mis verborrágicas intervenciones anteriores. Estoy tan sorprendida que me he quedado sin palabras.

jueves, 2 de abril de 2009

Autocensura

No puedo decir nada.
Glup!
¿Y ahora?, si mi gobierno es la palabra el que no pueda decir nada me tiene de cabeza.
Nada, mutis, lo pienso y lo repienso y no esta bien que hable, ni que escriba.
Merde.
¡Que difícil es el silencio!

domingo, 29 de marzo de 2009

K'antu y K'ente

Como una loncherita de Naruto no era el envase más apropiado para la bella Toshi, y reparando en su origen cusqueño (el dinero para pagarla lo conseguí en Cusco), decidí hacerle un trajecito a medida. Desgraciando mi presupuesto y haciendo obediencia absoluta sobre mi particular consumismo y compulsión durante las compras, llegamos a un taller de artesanos en la calle San Agustín en Cusco. Haciendo la presentación respectiva entre el artesano y Toshi, me decidí por un pequeño envase para mi chiquita, copiando el modelo de un bolso, incluyendo un colibrí o (K'ente en quechua) más la flor nacional que es el K'antu. He aquí el resultado.

Ah, incluyo una foto de la Ch'allascca de Toshi, para más información consultar el facebook.

sábado, 28 de marzo de 2009

Arriesgando la vida

Liniers hizo bien en poner a su blog "Cosas que te pasan si estas vivo", pero como que me excedo con las cosas que me pasan a mí y demuestran que estoy viva. Ayer en la tarde cuando volvíamos de una comunidad llamada Sacaca en Pisac - Cusco, nos informaron temprano que por los trabajos para ensanchar la carretera (la trocha carrozable en realidad, no daba para carretera) iban a cerrar el paso hasta las 15 horas. Muy bien, nos fuímos a capacitar al Parque Nacional de la Papa con toda tranquilidad esperando volver a pasar por ahí a eso de las 17 horas. "Sobrado", pensamos.
Terminamos de dar la capacitación, el sitio impresionante, la gente "olorosita" como siempre, perdón, "amorosita" como siempre. Y se nos hizo la hora de volver. Cuando volvíamos los rostros que nos miraban extrañados al paso del bus fueron un primer referente. Luego nos empezaron a decir que no podíamos pasar. "Horror" pensé yo. Teníamos dos posibilidades, o nos bajábamos y caminábamos hasta Pisac, que los locales nos decían "Diez minutos caminando", que en tiempo real es como dos horas caminando, o nos dábamos la media vuelta y hacíamos un camino de cuatro horas hasta Pisac bordeando ese camino.
Ambas alternativas eran espantosas. Yo estaba llena de paquetes cual ekeko, pues planeaba quedarme los próximos tres días en Urubamba, para acortar camino. Asi que iba con mi maletincito porta-Toshi, una maletita con mi ropa y otra maleta con encuestas. Entre el chino y Lázaro me ayudaron pues tomamos la complicada decisión de caminar.
Caminar no es mi fuerte, nunca lo fué. Sin embargo la luz comenzaba a ponerse y la oscuridad para caminar tampoco es la mejor aliada. Caminaba lo más rápido que permitían mis patitas, con dos de mis tres paquetes. Todo regularmente bien hasta que llegamos a la parte donde los operarios habían dinamitado el cerro. Unas piedrotas cubrian todo el camino, escenario ante el cual palidecí. Si bien tenía puestas las "Land Rover" que me regaló la negrita, confiaba más en el calzado que en mis propios pies.
El chino, Lázaro y Mario cruzaron como cabritas del monte entre los piedrones. Violeta y yo nos quedamos mirando viéndolos avanzar. Si, sí, muy lesbiana pero sumada a mi torpeza natural no confiaba en mi estabilidad. Un tropezón y chau Eve, un hermoso abismo, todo verde y con lindos colores, no me parecía el destino de muerte anhelado. Gracias a Dios Violeta empezó a gritar y los chicos se dieron cuenta que no los estábamos siguiendo. El chino volvió por Violeta y Lázaro por mí. Por breves segundos estuve contenta que todos estos días mi relación con Lázaro había mejorado mucho. Un tropezón hubiese sido fácil de explicar y este buen hombre hubiese estado libre de cargos.
En fin, de la mano de un hombre después de mucho, crucé los piedrones. En mitad de camino empezaron a pasar piedras a nuestros costados y a sonar un "trucutún" perturbador. Más piedras empezaron a soltarse. Renovados gritos de Violeta para que la pasen rápido porque ya se venía un alud. Lázaro me miró, yo lo miré y entendió en mi mirada que tampoco me hacía gracia que un piedrón me entierre hasta el fondo del abismo; pero que iba lo más rápido posible. Al final, cruzamos. Todo el mundo arrepentido porque aunque nos tomamos fotos durante todo el viaje, de esos momentos tan tensos nadie tomó registro.
En fin, pensé que no hay honorarios que paguen el miedito que sentí, que la aventura y la adrenalina se pueden ir con mucho a la mierda pero que no me gusta ni caminar ni arriesgarme mi pellejo de esa manera. Salimos bien que es lo importante; pero la puta que los parió a los que dejaron el cerro dinamitado. Mi conciencia social no es tan fuerte. Mi individualismo gana en estos casos.

jueves, 19 de marzo de 2009

Breves alegrías



El cuerpo se cansa, a estas alturas me siento super cansada por el ritmo de vida que me encanta pero que igual me hace vivir tensa, caer en derrapes de depresión cuando se hace de noche y no tengo a quien contarle como me fue durante el día. Anoche se me caían los lagrimones porque me dolía cantidad la pata (me caí y me torcí la patita izquierda) y tuve que contarle a una todavía desconocida y nueva amiga como me sentía, de la puta necesidad de charlar con otra mujer.
Hoy sin embargo mi ánimo mejoró gracias a que me tocó dar clases en el colegio Comercio 41 y el grupo fue espectacular, jovencitas de cuarto de secundaria super educaditas, correctitas, que preguntaban y participaban y lo mejor, se reían de mis chistes; que son bastante malos y bue, es todo un logro hacer que se rían con ellos.

En fin, me gustó tanto el grupo que es el primero con el que he querido fotografiarme desde que llegué a Cusco.

Con ustedes, las chicas.

sábado, 14 de marzo de 2009

Si Van Gogh se hubiese hospedado en Pitumarca

Se hubiese suicidado antes. Por Dios, que lugar deplorable donde me tocó albergarme. Estoy agradecida porque no pasé la noche en la calle; pero detalles a tomar en cuenta:
a) Mi puerta no tenía pestillo, he dormido abrazadita a mi laptop.

b) La puerta de la calle no tenía pestillo, ergo, durante la madrugada tuve un desfile de borrachos por mi puerta con el temor de que alguno se vaya a equivocar de habitación y se me aparezca pretendiendo quedarse. Mi lesbiana condición no me hacía temer otra cosa, salvo el mal rato que pudieron haberme hecho pasar. Soy más alta que la mayoría de pobladores de esta zona, mi contextura servía para defenderme; pero tenia más miedo por Toshi y su integridad fisica.

c) El baño no tenía pestillo!!!!, el horror. A las tres de la mañana estaba en un debate de ir al baño o no, condenado organismo, todo el Tampico que me había tomado exigía salir y yo con miedo de ir a un baño que además de lejos, oscuro y sin pestillo!!! me desanimaba. Nunca había demorado tan poco en un sanitario (si se le puede llamar sanitario a esa cosa tan insalubre).

d) Un gallo terrorista insistió en despertarme desde las 4am.

e) A pesar que es muy barato el hospedaje, el Chino y Lázaro me comentaron que me iban a cobrar seis soles, esta mañana cuando fuí a pagar me cobraron ocho. A pesar que mi habitación era peor que la de los chicos. No reclamé porque realmente es barato; pero por supuesto que la viveza adicional es lo que me molesta.

Conclusión, hoy me iré a dormir a Sicuani. Ni por putas me quedaré en Pitumarca a pasar una noche más; prefiero perder como cuatro horas de mi vida viajando de ida y vuelta que el terror a una puerta sin pestillo. Cuando le comenté a la señora que me parecía insegura la puerta, me contestó: "Pero por aquí es tranquilo...", tranquilos sus calzones. En mi esquema de bicho de ciudad las puertas tienen que tener pestillo y punto.

jueves, 5 de marzo de 2009

¡Toshi no está en venta!

Pero yo digo, bueno, es cierto. No es muy frecuente ver laptops como Toshi en los lugares a los que estamos llegando con el bus, pero recién en Tinta un al parecer abogado se enamoró de ella. Como cuy mágico me ha dejado de tarea buscar info adicional, tengo que entrar a cada municipio e indagar por algunos datos; pues resulta que entré a la muni de Tinta y juguetito en mano (convengamos que Toshi a veces parece de juguete) me dispuse a tomar algunos datos que me facilitaría la secretaria del alcalde.
La primera en satisfacer su curiosidad fue la misma secre, que preguntó por precio y funciones de mi pequeña. Expliqué amablemente precio, cosas con las que vino y toda orgullosa estuve un buen rato absolviendo consultas. Hasta que el abogado no pudo más y largó como cosa de nada: “Véndamela”, asumo que mi cara de espanto le habrá dado idea de la barbaridad que me estaba pidiendo. Ni él era Robert Redford (estaba años luz, aún con lo hecho pelota que está actualmente RR), ni yo Woody Harrelson (porque tengo más cabello), ni Toshi Demi Moore (Toshi es más linda, claro), pero me sonó a propuesta indecente. Ni a la mujer, ni a la guitarra ni a la laptop se les puede prestar ni mucho menos vender.
Le dije escuetamente que no puedo venderla y agradezco al cielo que no preguntó “¿Por qué?”, porque iba a pasar por recontra freak si hacía explícito que me enamoré de ella desde que la vi en la revista virtual de Saga, que a pesar que cuy me promocionaba otras laptops yo la quería a ella y nada más que a ella, aunque era algo más costosa que las otras, aunque me dolerá el bolsillo por mucho tiempo; pero eso fue amor a primera vista. Amor del sincero, del real, del que empieza como platónico y se concreta.
Bueno, admito que sí sueno como recontra freak por estar enamorada de mi mini laptop jajaja. A lo hecho ¡pecho!, esta bien, me hago cargo y me doy cuenta que estoy un poco loca; pero al menos la laptop no me va a salir con nada extraño ni me va a hacer sufrir, así que es entendible que esté más enamorada de ella que de cualquier mujer en este momento.
En fin, más o menos le dije al tipo que se podía ir a la… Lima, que ahí es donde las venden y demás; pero que no la vendía, no, no, no. Si se habrá visto tamaña insolencia… hum.

domingo, 1 de marzo de 2009

Días raros

Bueno, entre la lluvia, mi cuy mágico que me contagió la gripe, lo lastimada que tengo la nariz, hoy que no tuvimos internet en el bus, lo poco que podemos hablar, la voz de Felipe, el cumple de mi hermano ayer y que no lo debe haber pasado tan bien porque no salieron sus planes y todo, todo, son días raros.
Ella tiene razón, siempre me resfrio en estos trabajos. Tengo las defensas a la miseria.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Toshi y Naruto


Parecen los personajes de algún manga ¿verdad?, pues no, me refiero a mi laptop y su original medio de transporte. Su primera salida a la calle oficial fue a Pomacanchi con breve estadía en San Pedro, que es el siguiente distrito que nos toca en el recorrido del bus. Sin embargo, cuando viajábamos de Pomacanchi a San Pedro nos atrapó una poderosa lluvia que me hizo temer por Toshi. Así que a la usanza de las mujeres andinas que se cuelgan a la espalda a los hijos, bueno, salvo por el mantón en el que envuelven a los niños, hice lo mismo con Toshi. La arropé bien en el bolso Puma que me compró la negrita para ella antes que existiera, me la metí debajo de la casaca (parecía el personaje que hace la presentación de “Alegría” del Cirque du Soleil) pero nada importaba, sólo que ella estuviese a salvo.
Caminamos bajo esa lluvia tempestuosa al paradero. Hacia un frío de mierda y admito que ni las señoras llevan con tantas precauciones a sus hijos. En fin, llegamos a Sicuani, la dejé en el hotel y salí a buscar algo en que transportarla en adelante, que sea agradable, confortable y sobre todo seguro para ella. Que la proteja del frío, de la lluvia y de la gente.
En mente tenia desde que se me ocurrió comprar una laptop mini, que quería una cosa tipo cartuchera grande donde pueda viajar cómodamente y además que sea hermético, algo así como el estuche de mi cámara fotográfica pero como para la laptop. Si existe o no, no lo sé; pero era casi seguro que no lo iba a conseguir en Sicuani.
Caminé todo el centro, visité cada tienda de artículos de cómputo que hay (cuatro) y cada bazar (dos) de la ciudad y no encontré nada que se acomode a lo que tenía en mente. Hasta que entré a una librería chica, donde Floricienta desde un tono rosa púber me sonreía y se presentaba en forma de lonchera escolar, como el perfecto transporte para Toshi. Admito que en dos segundos de debilidad me pasó por la cabeza comprarla. Luego me dije: “Floricienta, no por Dios, seria demasiado. Con eso si, seguro que me sacan del gremio de lesbianas. Ni a una marica se le cruzaría por la mente”
Pensado esto, salí rauda de la librería chica, por temor a que mi afán de transportarla me haga comprar la lonchera en cuestión. Unos pasos más allá me encontré con una librería grande, hermosa, donde los cuadernos Norma y otros productos coloridos me llamaron la atención. Lo primero que hice fue preguntar por algo más o menos así: “Necesito transportar algo tamaño cuaderno, que sea hermético y pequeño, como un cartapacio o algo así”. No tenían. Resignada pregunté por las loncheras y ahí estaban, en lo más alto del local. Me miraban sonrientes las princesas de Disney en rosa, los personajes de Hi5 en verde feo, un niño que no sabía quién era en azul, Winnie Pooh en naranja y Mickey Mouse en un amarillo espanto.
Horror, cada posibilidad era mas terrorífica que la otra. Y así lo hice saber, no dejaba de pronunciar “Que horror, que horror” ante el asombro del agradable petisito que me atendía (ciertamente, mi gaydar me hizo acercarme primero a él, luego cuando oí su dulzona y amable voz confirmé que era puto), me miraba extrañado. Claro, no tengo pinta de madre que va a comprar la lonchera del hijo, tal vez de padre pero… igual, no tenía sentido mi cara de espanto ante ese escenario, así que le conté: “En realidad estoy buscando en que transportar una laptop chiquitita…”, me miró entre la compasión que se siente por una hermana lesbiana escogiendo una mariconada, su diligencia como vendedor y la risa.
Escogí a Mickey, estaba con un dedo en la boca y como avergonzado. Me gusta Mickey Mouse pero ¡era demasiado!, así que como encima era amarillo espanto me retracté y pedí la lonchera azul, le pregunté qué personaje era ese a mi amable colega y respondió: “Naruto, es un dibujo que está de moda. Un guerrero”. Pensé que no estaba tan mal, el típico dibujito de peleadores chinos de ojos grandes. Entonces sería Naruto.
Mis problemas no estaban del todo resueltos, la lonchera era del largo perfecto de Toshi (lo saqué al ojo) pero iba a ser muy ancha para ella, así que tenía que buscar con que rellenar esos espacios y generar algo que amortigüe, por el movimiento en que la tengo cuando viajo de un sitio a otro. El chico me recomendó algo que no recuerdo como me dijo que se llamaba pero en Argentina le dicen goma eva, es un material plástico, casi como el material del que están hechos los pad sobre los que ponemos el mouse. Bueno, terminé comprando una plancha de eso y recorté cuadrados para la base, el medio y la parte más alta de Toshi. Está super protegida ahora.
Hoy temprano, de vuelta en San Pedro, pasé el papelón que los chicos vieran en qué estoy transportando a mi chiquita; pero no importa. Lo importante es que ella esté cómoda y segura. Al margen de lo mucho que cuestiona mi lesbianismo militante su medio de transporte.

lunes, 23 de febrero de 2009

Toshi

Vamos a probar hasta que me acostumbre a este mini teclado, parece de juguete la mierdita esta, será cuestión de acostumbrarse. El tamaño de uno de mis dedos es medio teclado así que ya me acostumbraré.
(Más tarde) Me costara acostumbrarme a este tecladito, pero ya se verá.
(Más tarde aún) Van avanzando las horas y este tecladito me hace escribir las cosas dos veces, por lo chiquito. Es el equivalente a susurrar pero en escrito.
Bien, ahí vamos.
Para llegar a Toshi viajé a recoger a Rolando a Cusco, mi centro de operaciones es Sicuani así que me significaba un viaje de dos horas y media aproximadamente. Esto en el “Zorro”, servicio de transporte público de pasajeros que es un bus, digamos, mediano. Tomé mi ”Zorro” e iba contenta porque podría tomar algunas fotos en el camino y aprovechar admirar el paisaje.
El paisaje fue perfecto hasta Combapata, donde mi silente compañero de viaje (el ideal) se bajó y a cambio obtuve un perfecto borracho. Me di cuenta cuando el olorcete a borracho inundó mi amado espacio, volteo y me doy con un tipo como de mi edad que bromeaba con el cobrador diciéndole que no tenía para su pasaje: “Eureka – pensé – tendrá que bajarse”. Lamentablemente sí tenía y lo tuve que aguantar todo el viaje.
Lo tuve que aguantar es la palabra exacta, el 80% del viaje lo tuve dormido arrimado a mí, que asco, primero porque era hombre y segundo porque estaba borracho. Bueno, no es que una borracha fuese más tolerable, lo que me molesta es el olor a alcohol; pero me quedaba el consuelo que fuese mujer; pero ni eso. Puagh!.
Más de un par de veces lo zamaquié, uno de mis empujones fue tan fuerte que su gorra salió volando y ni con eso el borracho. Un espanto total. Luego condenada a mi suerte y sin otro lugar donde cambiarme, decidí que mientras no me babeara tendría que llevarlo casi en la espalda.
Lo curioso es que terminé enterándome su historia personal y fue de lo más divertido, el tipo tenía una vida miserable. Escrito así suena cruel, pero ya verán a que me refiero:
(Sonido bagre de ringtone de celular)
“Alo, mamita, mamita… no se donde estoy (pregunta a vecinos de viaje, le dicen) me he pasado mamita…me he pasado mamita… he tomado un poco mamá… si, me he pasado… ya, ya, estoy lejos… ¿tú me vas a recoger?, pero… ya, ya, sí mamá, perdóname… ahí me bajo, antes, antes, ya. Ya, chau chau mamita”
Como queda claro, el tarado ni sabía donde iba porque se terminó bajando en Cusco en el último paradero. En fin, así yo hubiese sabido donde iba no le hubiera avisado, uno porque no conozco los lugares y dos, que se cague, por borracho. Pobre su madre la verdad.
Bueno, lo más divertido fue la segunda llamada:
(Segundo ringtone, pero igual de bagre en el celular)
“Alo… no, ya estoy lejos. Me voy, me voy y nunca más voy a regresar. Cuídamelo a mi hija, cuídamelo a mi hija por favor. Gracias por todo, gracias (inicio de llanto desconsolado). Nunca he llorado, nunca he llorado… ahora… ¿para qué?, tú nunca me vas a querer, nunca me vas a querer (entre lamento mexicano) me voy porque nadie me quiere. Me voy lejos, nunca voy a regresar, me da pena dejar mi casa (sorbida de mocos).
Ya veré que haré, dormiré en la calle, no tendré que comer… ¡tú no me quieres! (imitando a Thalia en cualquiera de las novelas que protagonizó), mi hija no me quiere… lejos me voy… ¿Hijita?, adiós hijita… pásame con tu mamá”
El borracho había sido una manipuladora cualquiera, primero, que se iba porque la mujer no lo quería y ni la hija lo quería, luego cuando le pasan a la hija para que le llore un poco supongo, pide nada más con la mamá. Admito que en esos momentos mi cabeza girada hacia la ventana no era para admirar el paisaje, sino para contener la risa. Imagínense todo ese diálogo en voz de borracho. Lo siento, habrá sido su historia personal pero a mí me sonó a programa cómico.
Además, el borracho no estaba mal vestido, tenía un buen celular y todo. O sea, que falta de recursos no era. En su perspectiva de “moda” estaba a la moda digámoslo así. Ahora, yo no creo que se estuviera yendo a ningún lado, porque salvo el celular y tres soles que andaba morreando, no tenía nada encima; una mochila o una maleta que indicase un viaje corto por lo menos. Ése pata de borracho estaba diciendo todo eso, nada más.
Al borracho luego la madre lo empezó a monitorear, supongo que la familia agradecida que no haya tomado un carro que vaya más lejos, si subió en Combapata, lo más seguro es que su destino real sea uno de los pueblos de más allá; pero terminó en Cusco.
Volviendo a Toshi.
Me encontré con Rolando después de espera en el aeropuerto. Me dejó en la agencia donde salen unas mini van hacia Sicuani, obviamente, no podía volver en el “Zorro” porque se me escarapela el cuerpo de tener que viajar así, teniendo que oír historias ajenas y departiendo excesivamente con el pueblo.
Tengo bastante con los olores y demás que vivo a diario en el bus, como para utilizar mi día libre en eso precisamente.
Con Toshi en casa – en el hotel en realidad pero que ya me está resultando amenamente familiar – la desempaqué, me escandalice con lo pequeñita que es; pero a estas alturas ya estoy escribiendo más de corrido. Al menos el borracho me ha servido de entrenamiento por lo menos.
Bienvenida Toshi querida, bienvenida chata.