sábado, 2 de mayo de 2009

Matrimonio a la Juliaqueña

Gracias al bus me ha tocado ver realidades muy diferentes a las urbanas, las únicas a las que he estado acostumbrada toda mi vida. Sin embargo, de todo lo visto lo que más sorpresa me ha causado son los matrimonios observados en Juliaca - Puno. No tendrían nada de extraordinarios si no fuera porque al menos las mujeres visten de pollera formal, en sobrios marrones intoxicación, verdes intensos, rosados fosforecentes y todos andan con gesto de cualquier cosa menos de felicidad.
Nota aparte merecen los mariachis, todos los matrimonios tienen atrás a cerca de diez mariachis para darle más (¿más?) colorido aún al evento. Con el calor que hace en esta época en Puno, la condición de cebolla de cada uno de los asistentes hace casi admirable el hecho que participen tan estoicamente. Ahora entiendo el poco entusiasmo, demasiado calor para andar tan vestidos.
Y eso, que los rostros casi compungidos de los matrimoniantes, es de sorpresa total. ¿Qué no se suponía que es el día más feliz en la vida de una mujer?, pues todas las "Novias" iban con cara de culo. Inexplicable.
Será que el amor en Juliaca cuesta más hasta para sonreír.
Me alegro que mi chica sea de Lima. Y yo también :)

No hay comentarios: