miércoles, 23 de septiembre de 2009

Día de la bisexualidad

En principio ni enterada que tal práctica tuviese día propio. Las "hetero con yaya" tenían su propia celebración, mira tú.
A mí me enseñaron en la Escuelita del MHOL, cuando aún no se le llamaba "Escuelita" que las personas "son o no son", eso de ir a medias por la vida no sé... es cierto que el placer físico no necesariamente tiene que ver con tu proyecto de vida. Puedes ser un hombre heterosexual y disfrutar de vez en cuando levantarte a otro tipo y/o viceversa en el caso de las mujeres. ¿Se puede realmente?.
Uno de los pecados capitales que menciona el Manual Básico para Lesbianas Modernas es: "No te enamores de una heterosexual". Sin embargo, si ya estuvo contigo podría asumirse que la mujer en cuestión es bi y no necesariamente hetero. Es muy confuso todo.
Y es porque nosotros mismos somos complejos. Admito que el pensarme bisexual es algo que no debe haber rondado por mi cabeza más allá de una hora en mi vida. No soy bisexual, no comprendo bien a los bisexuales, trisexuales y demás yerbas; pero está bien. Yo no tengo porque saberlo todo ni comprenderlo todo.
Así que, feliz día Bis!!! y como dice mi ex-esposa: "Cada quien puede hacer de su culo un florero".

jueves, 10 de septiembre de 2009

Las mujeres del mal

Haciendo un símil con el buen Baudelaire y sus "Flores del mal", vale la pena reconocer que hay algunas mujeres, de esas que nos hacen sufrir y nos tienen entre la lagrimita y el cansancio de quererlas sin éxito.
Mujeres del mal hay muchas. Incluso "Mujeres del mal" es un proyecto en común con my little and big sista, que no puedo contar porque da pava pero que más vale vayamos poniendo por escrito para que no nos gane la desidia y empecemos a olvidarlo.
Volviendo a esas mujeres. Si bien es cierto, los humanos en general somos bastante complejos, el poder de las palabras o el poder de la imágen, oírlas, verlas, compartir un espacio en común en el caso de little sista o ver un puntito amarillo que indica que ella está conectada, en el mío. Es lo que nos hace tercas y dando batalla para ver si las hacemos reaccionar.
¿Cómo explicarse que con lo buen partido que somos esas mujeres no caigan rendidas en nuestros brazos?, my sista, una mujer muy inteligente, escribe de puta madre, creativa, ingeniosa y ácida como Dios manda. Yo, corazón y cerebro a su disposición.
Quién creería ¿no?