domingo, 31 de mayo de 2009

Felicidad en tres sorbos

La tarde de ayer sábado ha sido una de las más gloriosas en el mejor sentido bìblico, que me haya tocado vivir. Para los que me conocen y para los que no mucho, es sabido que siempre he querido tener hijitos. Sentirme parte de una familia, cambiar pañales (incluyendo botarlos hasta el tacho más cercano y por el que tuve que averiguar ubicación para gracia del vigilante que me veía pasearme con mi cara de asquito con el pupú de (...) envuelto en un envase de Huggies), jugar a que soy la mamá que atiende a la hija, que la hija dada mi torpeza para con la estabilidad de las cosas se diera cuenta que no soy muy ùtil con esos juegos, si tenìa que sacar algo de la refri de juguete fàcil caìan diez utensilios tamaño uña del espacio en el que recreamos "la cocinita". Fue muy divertido.
Hasta ayudé a preparar biberones, cuidar que (...) no se caiga de la cama con (...) subida en mi espalda. Tomar algunas fotografìas, jugar con (...) al "golpeo tu mano yo primero y de ahì la golpeas tú". Hacer caminar a uno por uno y jugar a las chapadas o a que no nos cruzábamos en el camino. Cenar hasta dos veces, compartir un pollo a la brasa cortando trozos pequeños y... y... todo todito fue muy bueno.
Felicidad total y absoluta, ganas de que esas escenas vividas se repitan muchas muchas veces. Las dos horas casi de camino de vuelta a casa me las pasé en un sueño profundo y con la misma sonrisa que no se me borra hasta ahora (varias horas después) de los labios.

viernes, 15 de mayo de 2009

Bicho de costa

¿Qué hace una prima hermana de una gaviota sobrevolando un colegio en Puno?, es idéntica a un ave marina, salvo que tiene la carita negra. Probablemente si le pregunto hará la repregunta y hoy no tengas ganas de responder.
¿Cómo le explico a la gaviota que quién paga mi sueldo no le interesa si vivo si muero sino lo importante es que llegue a mis metas?, ¿cómo le explico que me cago en su mierda de números que más importante es mi vida y la vida de cada uno de los miembros de mi equipo?, ¿cómo proceso este mal humor y estas ganas de reventar los vidrios, uno a uno, del edificio de Arona?, los chicos procesan el miedo que tuvimos todos esta mañana cuando estuvimos a punto de matarnos en una carretera y de terminar por lo menos con 45 vidas más, jugando un partido de fúlbito. Yo solo tengo ganas de escribir y de partirle la cara a esa gerente de mierda que considera un proyecto institucional más importante que la vida de nueve personas.
Como la prima de la gaviota yo también soy un bicho de costa que eligió trabajar en esto, he pasado buena parte de mi vida adulta viajando, viajando por trabajo el 95% de las veces. Sin embargo, éste no es mi hábitat natural; el mío tampoco lo es gaviota, yo tampoco sé que hago aquí si a los putos telejódicos sólo les importa la cifra de beneficiarios al final.
Afortunadamente a quién respondo (la ONG) sí le interesamos. Afortunadamente, nos cagamos todos en lo que “los que pagan” quieran porque haremos lo que consideremos seguro para nosotros.
El simple hecho de leer ese correo institucional con tan poco criterio para decir: “Cuídense”, me ha echado a perder el día. No tengo hambre que desde ya es el peor signo que puedo tener.
Vuelvo a Lima y vuelvo a Claro, puta Telefónica.
Para mí todo es simbolismo, he tirado a la mierda uno de los regalos que me hicieron y colgaba de mi celular, he regalado mi chaleco con su logo, al que le tenía tanto cariño porque me acompañaba desde Cusco y el cariño que aprendí a tenerles a ellos, obsequiaré cada una de las cosas que me han dado. No quiero saber nada, lo considero un divorcio.
Y mencionan “mis metas” cuando nunca he fallado sino he sobrepasado mis metas. No tienen una fucking queja de mi trabajo y sin embargo no estiman nuestra seguridad. FUCK!!!!!!
Escuchar a la mujer que quiero me calmaría, pero ¿saben qué?, en este pueblo no hay señal de Movistar, sólo entra Claro.
Fuck you Movistar!!!!!
Fuck you miserable firmante del correo institucional cagón!!!!!
Larga vida a Claro y pronta quiebra al gigante de las comunicaciones que llega a menos lugares y con la peor señal posible.
¿Lo quieren más Claro?
VETE A LA MIERDA TELEFÓNICA!!!!!

domingo, 10 de mayo de 2009

El mito del eterno retorno

Siempre me he llevado mal con la crítica, desde la crítica por criticar hasta la crítica constructiva. Claro, debería vivir en una ostra si es que no me gusta ser criticada; pero ni la ostra ni la ostia. En general no me gusta que mis errores se vean.
Escribo para mi... (ella) y resulta que me repito. No es que no le guste lo que escribo o no es que me lo diga en ese tono; pero no le llego a creer en todo; creo que se aburre y le parezco poco original.
Creo que es cierto.
La adoro, pero intuyo que no le gusta lo que escribo.
Y es que el tema del tiempo no me deja escribir de otra cosa.
Lo intentaré.
Ya les cuento como me fue con aquello.

sábado, 2 de mayo de 2009

Matrimonio a la Juliaqueña

Gracias al bus me ha tocado ver realidades muy diferentes a las urbanas, las únicas a las que he estado acostumbrada toda mi vida. Sin embargo, de todo lo visto lo que más sorpresa me ha causado son los matrimonios observados en Juliaca - Puno. No tendrían nada de extraordinarios si no fuera porque al menos las mujeres visten de pollera formal, en sobrios marrones intoxicación, verdes intensos, rosados fosforecentes y todos andan con gesto de cualquier cosa menos de felicidad.
Nota aparte merecen los mariachis, todos los matrimonios tienen atrás a cerca de diez mariachis para darle más (¿más?) colorido aún al evento. Con el calor que hace en esta época en Puno, la condición de cebolla de cada uno de los asistentes hace casi admirable el hecho que participen tan estoicamente. Ahora entiendo el poco entusiasmo, demasiado calor para andar tan vestidos.
Y eso, que los rostros casi compungidos de los matrimoniantes, es de sorpresa total. ¿Qué no se suponía que es el día más feliz en la vida de una mujer?, pues todas las "Novias" iban con cara de culo. Inexplicable.
Será que el amor en Juliaca cuesta más hasta para sonreír.
Me alegro que mi chica sea de Lima. Y yo también :)