sábado, 9 de octubre de 2010

Comercial Cristal en Todas Partes

Wayra y sus cachorros

Brunito
Los cachorros durmiendo en la panza de Wayra.


La noche que llegaron.

Cuando decidí mudarme supe que por fin había llegado el momento de tener compañía canina, donde vivía antes no estaban permitidos y mudarme fue un acto muy importante. A Wayra me la regalaron los amigos de una amiga. Schnauzer toy, aproximadamente un año (yo creo que poco más pero no había forma de tener la precisión), inquieta, pleitista con los vecinos, curiosa y la mejor compañera que pueda tener. Como cualquiera de nuestras mascotas.

En su tercer celo, mi madre decide que es momento de cruzarla. Ella eligió al machito que lo haría, otro schnauzer toy, se produjo la monta y Wayra queda preñada. Cuando daba todos los síntomas de estar a punto de parir decido hacerle una ecografía para saber exactamente cuántos cachorros hay que esperar y ahí me entero que son siete. El veterinario me muestra la ecografía incomprensible para no expertos y me dice que el primero nacerá podálico, que por lo tanto recomienda una cesarea. Acepto, preocupada por el bienestar de Wayra y de los cachorros. Ese mismo día aplican la cesarea y al final de la tarde voy por ellos porque me dicen que no hay ningún inconveniente, me dan los medicamentos que debe tomar Wayra: Betamox de 200mg, 1 tableta mañana y noche por diez días. Terra Cortril para aplicación tres veces al día y Rinadyl una tableta diaria por 5 días.

Finalmente me indican que los cachorros deben tomar leche de Wayra, que ésta es muy importante, que ya hicieron en la misma veterinaria su primera alimentación. Que Wayra les gruñó a los cachorros y entonces hay que tener los cuidados necesarios por si no es buena madre. Me indicaron como hacer para que salga la leche y acercar a los cachorros a que se alimenten.

Lo que no me dijo el veterinario es que esa dosis era para una perra de 20 kilos. Cito textualmente lo que dice el frasco en el que vienen las pastillas: "Dosis diarias: La dosis recomendada es 10 mg de Amoxicilina por kg. de peso vivo dos veces al día durante siete días. Por ejemplo, perros de 20 kg.: 1 tableta dos veces al día durante 7 días".

Wayra pesa entre 9 y 10 kg.

Mi error ha sido confiar en el veterinario y no leer las indicaciones del frasco; se supone que uno da su confianza en un especialista por su experiencia y porque es cierto, el tipo es de lo más paciente y es de los que explica con cuidado, amable y atento; nunca se me hubiese ocurrido que el veterinario de Wayra se iba a equivocar; pero se equivocó. Esto es una negligencia.

Los cachorros fueron muriendo de uno en uno. Primero el más débil, porque de los siete uno era super pequeñito como podrá apreciarse en la foto. Luego fueron muriendo los más grandes,también uno a uno, claro, los que más comían se intoxicaban más rápido y por lo tanto fueron falleciendo.

Al dia siguiente que nacieron los cachorros compré leche maternizada, porque como Wayra no era muy dada a darles de lactar espontáneamente, preferí alimentar así sobre todo al más pequeñito. Luego que este falleciera, y los demás comían bien de ella, la dejamos a un lado y permitimos que se alimentaran de la madre que supuestamente siempre es lo más indicado. No en este caso.

La mañana que murieron dos y yo ya no sabía que hacer se me ocurre retirar el precio de las pastillas de las indicaciones que figuraban en el empaque, ahí es donde me doy con esta sorpresa. Para cuando ya habían muerto cuatro en total, mi madre lleva a los cachorros a la veterinaria y le dicen: "Es la leche de Wayra" claro, era la leche de Wayra, brillante deducción; pero no explicaron el por qué.Brunito tuvo la suerte de consumir menos de la leche de Wayra , calculo que por eso vivió ocho días entre nosotros. Finalmente falleció.

La veterinaria de la que estoy hablando se llama Royal Pets y queda en Lince. Comportémonos realmente como protectores de nuestras mascotas y no los llevemos ahí por favor. No expongamos de esta manera a nuestras queridas mascotas.

Ya nada me va a devolver la vida de los siete cachorros para los que ya habíamos destinado familias para vivir, al morir ellos no sólo se mueren las ilusiones de estas familias que nos acompañaron durante todo el proceso de preñez de Wayra, sino se murió la alegría de mi perrita que está desganada y comiendo poco. Recibe el triple de cariño pero extraña a sus cachorros. Acomoda a sus juguetes debajo de su pancita como hacía con las crías y créanme que es la escena más triste que he visto.

Invertí mucho dinero en esto, la ecografía, cesarea, medicamentos, camas, canastita para transportarlos, un colchón para que todos estuvieran cómodos al momento de amamantarlos; dinero que en gran parte se quedó en esta veterinaria y no pretendo que me devuelvan nada, sólo necesitaba compartir con ustedes todo el daño que ese mal veterinario ocasionó.

domingo, 3 de octubre de 2010

Familia rota

Wayra y Chester iban a ser padres, el veterinario solo se preocupó de sacarme dinero. Hizo una cesarea a Wayra, me vendio medicamentos para dársela, de su puño y letra las indicaciones, medicación que ha matado a los seis primeros cachorros. Solo sobrevivió Bruno, nombre que le ha dado la secretaria de la oficina y su hijo, que es a quienes iba a estar destinado uno de los cachorros. Si él sobrevive, será para ellos.