sábado, 19 de junio de 2010

Con-cierto olvido


Que me gustan las obras del colectivo teatral Yuyachkani no es novedad. Si sigo férrea en la opinión que aprendí más de sociología con "Los músicos ambulantes" que en inútiles clases en la facultad, eso lo tengo muy claro. Sin embargo, la obra "Con-cierto olvido" es un gancho a la razón, a la memoria colectiva, a nuestros referentes. Me atrevo a decir, que es como salir a airear nuestros conceptos de identidad.

Yo creo que la música es un buen pie para explicar y sensibilizar respecto a qué significa ser peruanos. Las canciones en quechua, Augusto Casafranca que se hace amable, una sale de las obras queriendo más a ese hombre (porque más si es posible, lo descubro cada que lo veo), las Rally, ese contrapunto de voces casi al principio de la obra, Teresa que podría reconocer su voz entre muchas diferentes. Rebeca, pequeñita y con tanta potencia en ese son cubano.

Las Correa, Violeta remueve ese pasado andino que todos tenemos y no me sorprende como saltan lágrimas cuando la oigo cantar. Ana, con su claun contestario, con su alegría, con su cabello girando. Julián Vargas y el dinamismo en sus canciones, Amiel Cayo y su violín.

La música es historia aparte. Tantos referentes, el "Corazón", todas todas las canciones interpretadas en quechua, el sonido de los animales y el como nos meten en un ambiente natural en el tránsito donde te sacan el corazón y nos vuelven a la vida.
Los caminos de la vida, no son lo que yo esperaba.

Aplaudir de pie. Sentir que el alma nunca te la devolvieron sino se queda en esas tablas. Ahí, con ellos.

jueves, 17 de junio de 2010

De ella y los sentimientos feroces

Es bien sabido que si me enamoro de una mujer, nunca termina siendo un buen negocio.
Por un lado, esto de no medir cuánto y cómo doy mi afecto es un factor importante. Nunca me salió querer a medias tintas. Si te quiero, te quiero y a la mierda el resto.
Y puede que ellas (las mujeres con las que he compartido afecto) en uno u otro momento, sincronizadamente o no, me hayan o no me hayan querido; pero por lo general el que fuera o no correspondido me tuvo siempre sin cuidado. Si yo te quiero terminarás enterándote. Si ya no te quiero también.
Por ahora todo marcha. Si estoy contigo en mi forma de mirarte sabes que provocas sentimientos lindos, de variados colores, sabes que observo tu boca con un único objetivo. Me gusta que te sujetes de mi mano, que beses mis camisas y hasta la forma de tu sonrisa cuando abrimos los ojos después de besarnos.
Sabes que no es que seas pequeñita, eres del tamaño preciso para acariciar mi espalda cuando te abrazo. Que igual siempre encuentro tu boca. Que me encanta besarnos en la calle, en el café, en un restaurante o en el bus.
Que me quedo sin palabras cuando te siento disfrutar la cercanía.
Y callarme a mí es difícil.
Me gusta cuando te distingo entre la gente, cuando charlas con otras personas y yo se que en un momento, esa atractiva mujer que estoy observando besará mi boca y encenderá mi alma.
Y escribirte, también como me gusta.
No hay un título que nos califique con los tradicionales códigos. Tu eres mi beso más tierno. Yo soy la mujer que te espera.

martes, 8 de junio de 2010

Me deseo un feliz cumpleaños


Hoy hace 37 años que llegó al mundo una niña muy "sanita", nació podálica, le hicieron mal uno de los huequitos en los oídos, de esos para los aretes, por andar a las santas apuradas la enfermera de marras.

Por ahora la primera en saludarme fue la joven mujer con la que estoy saliendo. A los besos en la calle y de vuelta a casa, ante la sorpresa del resto de pasajeros que deben haberme odiado porque mi chica es demasiado guapa. Con la belleza de palabras sinceras, transparencia sobre lo que quiere y cómo lo quiere, que espera y que puede pasar con nosotras. Yo no voy a evitar nunca ilusionarme y a ella le regalaría con moño todas mis ilusiones. A disfrutarlo mientras dure.

Wayra y madre me esperaban en mi departamento. Nuevos saludos.

Yo sigo pensando en los besos con ella.

Como ya nadie lee este blog se siente rico hacer una sarta de confesiones sin la obligatoriedad del: "Te leí". Así que, me deseo un feliz cumpleaños, con mi pequeña ilusión (es bajita pero muy decidida) y con mi familia. Con la cena de más tarde con los amigos y con ella, siempre ella protagonizando las historias que vengan a futuro. Mientras haya futuro.
P.D. Esto lo escribí ayer que era mi cumpleaños pero por algún extraño motivo no se colgó. Esa torta es la que compraron en la oficina.
Ha sido un gusto leerte negra. Gracias por los buenos deseos. Saber de tí ha sido uno de mis dos regalos favoritos de este año. Te mando un abrazo enorme ex esposa mía. Cuéntame como está tu padre, dale un beso al hijo de puta de mi Danilo, otro para Bruno y para Bianca. ¡Gracias!