
Como una loncherita de Naruto no era el envase más apropiado para la bella Toshi, y reparando en su origen cusqueño (el dinero para pagarla lo conseguí en Cusco), decidí hacerle un trajecito a medida. Desgraciando mi presupuesto y haciendo obediencia absoluta sobre mi particular consumismo y compulsión durante las compras, llegamos a un taller de artesanos en la calle San Agustín en Cusco. Haciendo la presentación respectiva entre el artesano y Toshi, me decidí por un pequeño envase para mi chiquita, copiando el modelo de un bolso, incluyendo un colibrí o (K'ente en quechua) más la flor nacional que es el K'antu. He aquí el resultado.

Ah, incluyo una foto de la Ch'allascca de Toshi, para más información consultar el facebook.
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