Hoy he tenido poca paciencia; por un lado me bajé de un station en el que iba a viajar de Combapata a Yanaoca, porque además de viajar ocho en un auto con lugar para cuatro que ya es decir bastante, los problemas de higiene personal de mis compañeros de viaje me acabaron. No lo toleré, asumo que con preocupación tomé la decisión de bajarme porque seguiré trabajando en
estas zonas y bajarme así crea un precedente de intolerancia; pero no pude, lo siento mucho madre sociología!!! pero no lo soporté. No soy fina ni mucho menos, sin embargo el aire dentro de la station era irrespirable.
Luego Lázaro tuvo que liar valientemente con diecisiete escolares menores de diez años, que para manejar un grupo es casi odisea en el espacio. Yo, cauta según yo, hice el grupo con adultos. Fue casi tan difícil como el grupo de chicos. Encima un caterpillar se puso a trabajar a la par mìa, es decir, era mi garganta contra la maquinaria. A veces ganaba mi voz, a veces el caterpillar.
Fuf! un día pesadito.
Y ahí viene una poderosa tormenta. No hay nada que hacer, hoy estamos premiados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario