viernes, 30 de enero de 2009

La presentación en sociedad del Bus en Sicuani


¿Será que estos son mis quince minutos de fama de los que hablaba Andy Warhol?, pues hoy (29/01/09) me sentí toda una celebridad. Eso de que te ponen el micro, la cámara delante y la Eve bien dispuesta a dar declaraciones. Admito que la figureti que llevo dentro andaba de parabienes. La presentación del Bus en Sicuani fue un éxito de taquilla, asumo que por lo mucho que llama la atención nuestro medio de transporte y por lo original de la idea. Me parece increíble que se formaran colas de gente que quería subir. Claro, los que ganaron por puesta de mano fueron las autoridades y periodistas que cubrieron el evento. Y yo ahí, hecha la vedette jajaja, respondiendo adecuadamente - según mi propia y parcializada impresión - las preguntas de los señores de la prensa, con una serie de cámaras delante, siendo simpática, inteligente y demás.
Explicando el proyecto al alcalde de San Pablo y a los representantes de los municipios, me di cuenta que esta experiencia cusqueña será mucho más emocionante que la cajamarquina. El nivel de respuesta y la expectativa no las imaginé así. Buena onda el alcalde, incluso, en un arranque de excesiva confianza (influencia de los quince minutos de fama) me la creí y terminé bromeando mal y a las carcajadas con el gran jefe Telefónica de Cusco, dándole palmaditas en la espalda y todo. Una confianzuda de lo peor. Claro, ahora pasadas las horas me río; pero bue, ya está hecho.
Creo que como balance general todo salió bien. Hubo algunas fallas pero la organización no fue responsabilidad directa nuestra, así que solo me toca opinar de lo que pasó en el bus y lo que pasó en el bus fue bueno. De hecho, ya compartió con nosotros Juancito la primera frase en quechua que debo memorizar para compartirla con los amigos que suban, dice: “Ancha allinpuni hamusqaykichis, kay puriyman wahasqan kankichis llipiykichis”, que traducido quiere decir: “Bienvenidos, los invitamos a participar en este viaje”.
Lo único que me hubiera gustado ocurriese es que los tres niños que más quiero en el mundo hubiesen estado ahí para verme. Mataría porque Manu me acompañase en estos viajes. Además, compartir todas estas experiencias con una compañera me haría mucha ilusión. Que desde un espacio me mire sonriente y al final del día me premie con un abrazo de felicitación, que celebre conmigo estos pequeños logros que aunque breves, a mí me alegran muchísimo. Y no esperar solo el hecho que alguna persona lea este blog y así se entere que hoy me fue bien.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"Y no esperar solo el hecho que alguna persona lea este blog y así se entere que hoy me fue bien."

Luciana acaba de vomitar hace unos minutos, ahora duerme, por eso me tienes aqui, y acaba de empezar a garuar.
Si pues, creo que hay dias en la vida en que añoramos tanto la felicidad pensada como nuestra ilusion la dibuja, que siempre nos sentimos solas ... pero como "dice" Liniers A Todos Nos Toca. De seguro pronto dejarás de sentir tanta soledad. Un gran abrazo comadre, Lucía

Eve dijo...

Tienes razón en mucho de lo que dices comadre, gracias por esas palabras.