Wayra está preñada. Mis cálculos estiman que hacia fin de mes seré abuelo. Los cálculos de la veterinaria iban hacia la quincena que ya pasamos, así que mis cálculos están mejores.
El padre, el buen Chester, es un schnauzer menudito pero que con la suya parece que le hubiese metido quince cachorritos a mi pobre hija que está que no puede con su vida de la panzota que tiene. Primer y último embarazo. ¿Te acuerdas negrita que especulábamos lo maricona que sería yo en caso de embarazarme?, pues imagínate que todo eso y más está resultando Wayra. Engreidísima, asquerosa, cariñosa con nosotros y se le ve tierna con su pancita.
De chichilas no hay mucho que contar. Sigo saliendo con la jovena, muy muy jovena, que creo ya comenté por aquí antes. Hay cariño, gusto mutuo; pero no hay compromiso alguno. Al ser estudiante no tiene mucho tiempo y yo con dos trabajos tampoco. Nos vemos los domingos y compartimos un poco. Con ella fuí a un festival gastronómico que hubo en Lima y con ella iré al Cirque du Soleil la próxima semana. Debería meterme con una mujer de mi tamaño, ya sé; pero por ahora es quien se hace cargo de mi afecto.
Últimamente se ha mudado al edificio una paloma como la que teníamos en el Rímac. En el tragaluz del edificio donde vivo se para en las ventanas y husmea hacia todos los departamentos. Wayra no alcanza a verla porque es muy petisa para llegar a la ventana y con esto de la preñez ahora duerme más que antes. Mi departamentito (no por cariño sino porque realmente es chiquito) queda en un tercer piso, así que menos mal no se filtra mucho ruido salvo por algunos vecinos de gustos musicales dudosos; pero para eso me compré unos parlantes decentes para cantar y reventarles el ortopédico con canciones que en su vida han escuchado.
Oye, deberías oír a Diana Krall, es jazz del bonito, no del aburrido. (Iba a poner D. Krall pero no ibas a poder buscarla). Me compré un dvd de su concierto "Diana Krall. Live in París" y estoy fascinada.
Madre está bien, engordando y cuidando a Wayra como si fuera su nieta. Le habla, le canta, la engríe horrorosamente, por su culpa la perra se pone horrenda con los vecinos. Es una mala mezcla del Blanquito y Bruno a veces; pero yo la traigo cortita así que no está tan echada a perder.
El trabajo todo bien. Sólo que es domingo y mi trabajo extra lo dejo para los fines de semana; así que esto es sólo una pausa antes de proseguir.
Prometo colgar fotos pronto. Si muestras algunas de las tuyas sería bácán e interesante compartirlas. Debes tener un camarón negrita, yo le hago ojitos a una Fuji semi pro que ví hace un tiempito. A ver si en navidad me la regalo.
Deberías intentar con la Lomografía también, salen fotos muy locas y es super diferente hacer fotos en cámara análoga.
Bueno, más o menos he hecho un resumen decente. Un abrazo compañera.
Mamu.












