A ver, los pesados de los mayas dijeron que el 2012 se nos acababa la fiesta.
Yo pensaba: "Habrá que creerles a estos antiguos que son más modernos en esto de ponerle fechas a la muerte de una".
Sin embargo, hace unas horas, cuando una mujer bajita ella, preciosa ella, con un rostro que debe haber sacado mi gesto más tarado de "Que buena que estás" (la torta sobria tiene cara ahí ahí, pero ebria se maximiza todo), al momento que ella y yo nos tomamos de la mano y sugiere que nos vayamos un poquito más allá, pensé inmediatamente en el márgen de error que no habían contemplado los mayas. El mundo no se acaba en el 2012 sino en el 2010.
Tenerla delante y hablarle muy cerca fue, por decir lo menos, emocionante. Verla sonreír conmigo, reírse de lo que debo haber dicho y no recuerdo totalmente; pero que seguro fue divertido porque prefiero creer que se reía conmigo y no se reía de mí; recuerdo la trillada frase que me salió alegando la posibilidad de estar soñando y mi brazo recuerda que ella me pellizcó (ouchi).
Y era cierto, la tenía delante y nos estábamos besando, porque resulta que luego fuí felicitada por la barra completa del Twin. Argumenté mi teoría de la suerte, eran esos besos o me sacaba la Tinka. Como no juego el artilugio de marras, me tocaron los besos.
:)
:))
:))) (Mezclado con saltos, volantines, vueltas de campana, salto con garrocha, lanzamiento de jabalina y demás cosas que puedo escribir desde la comodidad de mi camita sin mover ni un cabello)
Si pues, la felicidad.
¡La felicidad hija!
Y nos besamos tan lindo.
Y besa tan pero tan lindo.
Hay otros calificativos pero se incluyen en el ámbito de lo privado.
Aún si fue un momento, si no la vuelvo a ver, si la emoción se le pasa y por ahí la que se despierta es ella. Aún si todo eso ocurriese. Hacía mucho tiempo no era tan feliz.
Todo lo que hace el beso de una mujer que durante todo el tiempo que lleva gustándome, califiqué de "Imposible", que me hacía pensar "Si yo podría ser su madre", que supones un "Jamás me dará bola". Me equivoqué y me equivoqué mal.
O tal vez la vida empieza a reivindicarse conmigo.
Será el sereno, pero esta mujer es real, concretos fueron los besos. El abrazo, su abrazo, su risa, el cabello que acaricié, el rostro que tuve tan cerca y su boca, la de arrancarme ternura, la de paralizarlo todo. La que me hizo pensar: ¿Si me da un infarto por la alegría lo cubrirá mi seguro?"
1 comentario:
¿cómo has podido usar palabras como felicidad, alegría, sueño y usar conceptos tan efímeros y luego soltar un párrafo "concreto"?
No diré más.
El que tenga oídos para oir, que oiga.
Mateo 13;9
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