
Hoy hace 37 años que llegó al mundo una niña muy "sanita", nació podálica, le hicieron mal uno de los huequitos en los oídos, de esos para los aretes, por andar a las santas apuradas la enfermera de marras.
Por ahora la primera en saludarme fue la joven mujer con la que estoy saliendo. A los besos en la calle y de vuelta a casa, ante la sorpresa del resto de pasajeros que deben haberme odiado porque mi chica es demasiado guapa. Con la belleza de palabras sinceras, transparencia sobre lo que quiere y cómo lo quiere, que espera y que puede pasar con nosotras. Yo no voy a evitar nunca ilusionarme y a ella le regalaría con moño todas mis ilusiones. A disfrutarlo mientras dure.
Wayra y madre me esperaban en mi departamento. Nuevos saludos.
Yo sigo pensando en los besos con ella.
Como ya nadie lee este blog se siente rico hacer una sarta de confesiones sin la obligatoriedad del: "Te leí". Así que, me deseo un feliz cumpleaños, con mi pequeña ilusión (es bajita pero muy decidida) y con mi familia. Con la cena de más tarde con los amigos y con ella, siempre ella protagonizando las historias que vengan a futuro. Mientras haya futuro.
P.D. Esto lo escribí ayer que era mi cumpleaños pero por algún extraño motivo no se colgó. Esa torta es la que compraron en la oficina.
Ha sido un gusto leerte negra. Gracias por los buenos deseos. Saber de tí ha sido uno de mis dos regalos favoritos de este año. Te mando un abrazo enorme ex esposa mía. Cuéntame como está tu padre, dale un beso al hijo de puta de mi Danilo, otro para Bruno y para Bianca. ¡Gracias!
1 comentario:
"y a ella le regalaría con moño todas mis ilusiones"
ME CAGASTE MAL. En este momento podría salir corriendo y casarme con la primera mujer que me sonriera por la calle.
Publicar un comentario