Desde que asumí mi lesbianismo militante, bastante más tarde de lo que debería, decidí nunca ocultarme y mostrarme al mundo tal cual soy, sin remedos, ni calco ni copia. Ser yo.
Y yo era, además de una gordita buena gente, una tipa que gustaba de las prendas de vestir masculinas, el calzado cómodo (o sea, el masculino too) y obviamente, tengo los gestos, los rasgos y todo todo, como para que no se necesite ser adivino y concluír con solo echarme un vistazo que soy una poderosa TORTA.
En fin, ha sido así durante muchos años y no es algo que vaya a cambiar precisamente ahora.
Sin embargo, conciente que pertenezco al género femenino y orgullosa además de ello, me JODE (así, con mayúsculas) me JODE que me tomen por un tipo. Mi único amigo y mis pocos referentes cercanos varones a veces lo olvidan. Como José María que de vez en cuando y a manera de juego me mete un lapo, o sea, una palmada en la espalda o me empuja o qué se yo, confundiéndome con un tipo cualquiera. Alzo voz de protesta y recuerda que ser lesbiana no significa ser un tipo, que en el fondo sigo siendo una "mujercita". Es un poco troglodita mi querido amigo, la sensibilidad no es su fuerte y sólo utilizo términos como para que se entienda el pensamiento Jose.
A veces Rolando me llama "Brotha" en lugar de "Sista", a él todavía se lo permito porque lo adoro.
Renzito, gay convicto y confeso, me trata como si fuera un tipo a veces, también a él se lo permito porque es mi pata y lo quiero un huevo y la mitad del otro... de los suyos claro.
Pero: Un miserere mozo del Norkys de Trujillo no puede venir alegremente a decirme: "Disculpe la demora caballero". No, no lo puedo permitir; pero la reputadesumadreyla...desuhermana a éste pedazo de mequetrefe que me viene a decir "Caballero", "caballero" a mí!!!!!
Si las miradas fulminasen se hubiese ido la luz por algunas horas en Trujillo del corto circuíto que iba a ocasionar un Norkys incendiado. Casi lo mato, tendrán que pasarle huevo al tipo.
Obviamente es una forma de discriminación, pero ya le iba a dar yo un crimen de odio pero hacia un hetero por tamaña confusión.
Respiro hondo, me tranquilizo. Le conté a mi chica el hecho y se indignó conmigo.
Aunque ella, como yo, opina que las camisas me quedan lindo.
Y eso que hoy andaba de sport... el horror.
Definitivamente ya no haré nada por comprarme un Ermenegildo Zegna, terminarán diciéndome: "Disculpe gentleman"