En plena capacitación de codificadores. Lima, diez y algo de la mañana:
- ¿Hola?
- ¿La señorita Evelyn Juárez?
- Sí.
- Que tal, le llamo de la empresa (nombre de la empresa), usted compró un pasaje a... para el día...
- Así es.
- Queremos informarle que esa salida ha sido cancelada, tiene como posibilidades el día... (beeep) (en 3 días) o el día... (bonk) (en 10 días)
- (Silencio)
- ¿Aló?
- ¡Pero yo tengo pasajes comprados a...!. ¡(Tal lugar) no es mi destino final!, ¡no sé si me los cambiarán! (en histeria semi controlada)
- Le recomiendo que por las fechas en las que llegará (llego 24 de diciembre) vaya solicitando el cambio.
Pensé en toda la parentela del amable señor Gonzales, pero no tenía de otra. En cuestión de dos minutos, todo mi esquema de vida a corto plazo fue movido de un zapatazo. Claro que conseguí canjear mi otro pasaje, claro que eso me dio idea de que tenía que encontrar un lugar más barato donde alojarme por una noche. En fin... se me movió todo.
El caso es que me voy antes de lo esperado. Salgo ¡pero ya!. No me dan tiempo ni a peinarme y me voy a quedar más corta de lo que ya iba de plata.
Las cosas pasan por algo.
Casi todas las cosas.
Ahora pasaré Navidad con mi chica cuando pensaba llegar recién en Año Nuevo.
Las cosas pasan por algo.
1 comentario:
Luego me enteré que el amable señor Gonzales era el gerente comercial de la empresa y que efectivamente, es amable.
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