viernes, 19 de diciembre de 2008

Falta... nada

Cuando con la novia hacíamos cálculos de cuánto faltaba para vernos, veíamos laaaargos los días y a veces tal recuento nos desanimaba y demás... ahora que de un pipetazo nos acortaron los días, ella manifiesta estar muy tranquila y yo en cambio siento por ahí una suerte de angustita derrapando en alarma, por las condiciones en las que viajo. Estoy feliz, pero admito que me dan cosas-raras-en-el-alma llegar previamente a una ciudad que no conozco.
Alguien me infundió sentir miedito por Buenos Aires. Pensar que tengo que viajar en subte sin saber muy bien como llegar, con mis timbres y mis tijeras, mi tejido y mis tortas jajajaja (como diría Agustín), me asusta un poquitín.
Estoy segura que la bestia pop se dejará dominar, me gustan las ciudades grandes y siempre me gustaron. Sólo que con los años me he vuelto más cobarde.

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