Parece que sólo puedo hablar de niños. Las últimas entradas de este blog tienen muchas menciones, los lados del blog tienen rostros de niños. En mi teléfono celular tengo de fondo de pantalla a una nena, de pantalla de inicio a un niño comiendo helado y de protector de pantalla a un adolescente que sonríe (a la cámara, a mí todavía salvo una vez).
Y es que de estos niños estoy pendiente. No puede ser, no me visualizaba tanto - ni con toda la imaginación que tengo que no es poca - caminando por las calles y pensando: "Esto le gustaría a...", "Son los colores de...", "Este personaje es uno de los favoritos, le vendría bien...". Fuf! mi vida ha cambiado mucho en los últimos meses.
¿Y saben qué?, llevaba mucho tiempo sin tener estadíos de alegría tan sostenibles en el tiempo. Ya sé, los que me conocen esperan que si las cosas empiezan a ponerse más duras, no me caiga. No se preocupen, también estoy trabajando en eso.
Mi compañera afortunadamente es mi cable a tierra.